Los integrantes de una familia vivieron una verdadera pesadilla al ser asaltados y secuestrados por una banda de delincuentes, que además de desvalijarles la casa y obligarlos a retirar efectivo de cajeros automáticos, exigieron dinero y joyas a cambio de su liberación, en un hecho ocurrido en el distrito bonaerense de Morón. Las víctimas del hecho de inseguridad son un hombre, su esposa, la hermana de la mujer y la pequeña hija del matrimonio, de apenas dos años de edad.
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La pesadilla se inició cuando los integrantes de la familia circulaban en un auto y fueron interceptados por al menos cinco delincuentes, que se desplazaban en tres vehículos por la calle 9 de Julio, cerca de la intersección con la avenida Yrigoyen, una de las principales arterias de esa zona del oeste del conurbano.
Uno de los autos se le cruzó por delante al Volkswagen Bora en el que viajaba la familia y se bajaron varios hombres armados, un movimiento que fue capturado por una cámara de seguridad ubicada en la calle.
Los asaltantes amenazaron a las víctimas y le dijeron al hombre: "Sabemos que tenés plata, te venimos siguiendo desde hace dos meses", según relató la hermana del damnificado en declaraciones a un canal de noticias.
Enseguida, los asaltantes llevaron al grupo a la casa del matrimonio, donde se apoderaron de dinero y distintos objetos de valor. Luego, los asaltantes se llevaron como rehenes a los tres adultos y a la niña, para recorrer cajeros automáticos y extraer dinero con las tarjetas de las víctimas. No satisfechos con el botín obtenido, obligaron al hombre a llamar a su padre y le exigieron la entrega de cien mil pesos como rescate.
"Mi papá les dijo que de ninguna manera contaba con esa plata. Le dijeron que entonces iban a ir a su casa y que no llamaran a la Policía", contó la hermana del hombre asaltado.
La mujer indicó que sus padres, ante la inminente llegada de los delincuentes, se prepararon para lo peor y cruzaron a sus hijos menores de edad a través de la medianera, hacia la casa de unos vecinos, para ponerlos a salvo.
Según dijo, uno de los asaltantes pasó por la casa con su concuñada abrazada y su padre tiró la bolsa con el dinero y las joyas que habían podido juntar, a manera de rescate. Después, enviaron a la mujer a recoger la bolsa de dinero para entregárselos y poco después liberaron a toda la familia.
"Fue un momento terrible. Mi sobrinita vomitó en el auto por tanto movimiento", contó la mujer en la puerta de la casa de sus padres.
Los delincuentes, que según trascendió habrían pedido datos a la familia asaltada para dirigirse hacia el asentamiento Carlos Gardel, en la vecina localidad de El Palomar, se mantenían prófugos.
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