La Policía seguía buscando al bebé de origen chino que fue secuestrado junto con su madre, luego de que la mujer fuera liberada, sin el pequeño, en el barrio porteño de Liniers.
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Según trascendió, mientras continúan las sospechas sobre delincuentes de la misma comunidad, la familia recibió la exigencia de 20 mil dólares por la restitución del pequeño de un año y medio de edad.
En tanto, también continuaban las sospechas sobre la pareja de la mujer, un hombre al que había denunciado por malos tratos, por lo que había recibido de las autoridades un botón antipático y una orden de captura.
Justamente había sido ese elemento el que había presionado para avisar a la Policía, luego de ser secuestrada junto con su hijo, conducida durante varias cuadras en un auto por varios hombres y finalmente liberada en Juan B. Justo al 8900, en la zona oeste de la Ciudad de Buenos Aires.
En ese contexto indicó que estuvo varias horas dentro de un auto con su hijo y luego la dejaron sola en su casa -desde donde logró apretar el botón para avisar de lo sucedido- pero sin su criatura.
Tomó intervención en el hecho el juez federal Sergio Torres, ante quien la mujer declaró y el magistrado dispuso las medidas correspondientes para tratar de dar con el pequeño.
El caso mantiene algunas dificultades para los investigadores, porque el entorno familiar del pequeño buscado se expresa en chino mandarín y tiene problemas con la comprensión del español.
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