Pero a grandes males grandes remedios, aunque -según muchos- eso implique
Goodmail Systems también planteó a Yahoo y otros proveedores de correo electrónico un método para frenar el «spam» que consistiría en obligar a los «spammers» a pagar un precio por cada mensaje. En este caso los internautas individuales y las compañías sin ánimo de lucro dispondrían de un número de correos que podrían enviar gratis. Por encima de ese mínimo (totalmente insuficiente para los «spammers»), debería pagarse un arancel.