Todos escucharon mil veces la palabra ACV, pero pocas veces se detuvieron a ver qué significa seguramente. Un ACV o accidente cerebrovascular puede ser isquémico o hemorrágico. En el primero, hay una zona del cerebro que el tejido de muere porque no le llega bien la sangre, que lleva el oxígeno y los nutrientes.
En el caso del ACV hemorrágico, un vaso sanguíneo, que puede ser una arteria o una vena, se rompe y la sangre sale hacia el cerebro. Si es una vena o un vaso pequeño, la presión a la que sale esa sangre va a ser menor que si se trata de una ruptura de la pared de un vaso arterial de mayor calibre. Esto cómo para ir entendiendo un poco lo básico.
Ahora, como todos sabemos, un ACV hemorrágico es una situación grave. Pero no todas son iguales ni comparten las mismas causas o tratamientos. Una hemorragia intracraneal (es decir dentro de la cavidad del cráneo) puede estar tanto dentro del mismo cerebro en sí (conocido como hemorragia intracerebral o hematoma intraparenquimatoso) o entre las membranas que se encuentran entre el cerebro y el hueso del cráneo, llamadas meninges. Toman su nombre según entre cuales de estas ocurran: hemorragia subaracnoidea (entre aracnoides y piamadre), hematoma subdural (entre duramadre y aracnoides) o hematoma extradural (entre duramadre y hueso del cráneo).
Indio Solari
Se confirmó que la causa de la muerte del Indio Solari fue un ACV hemorrágico.
Cada tipo de estos sangrados tiene sus propias causas más comunes y su propio manejo (aunque esto último depende de cada caso en particular también). Por ejemplo, mientras un hematoma subdural o extradural son casi siempre por traumatismos de cráneo, una hemorragia subaracnoidea es principalmente causada por la ruptura de un aneurisma cerebral y un hematoma intracerebral es muy común que sea por hipertensión arterial. Claramente son todas situaciones muy diferentes entre sí. Pero en general todas son situaciones muy graves.
¿Y qué pasa con esa sangre que ahora está en un lugar que no tiene que estar? Bueno, por un lado, daña el área del cerebro donde ocurrió el sangrado, perjudicando la función que cumplía esa región. Por ejemplo, para mover un miembro o comprender el lenguaje. Y por otro lado, cuando la acumulación de sangre tiene un tamaño mayor, aumenta la presión dentro del cráneo, ya que el cráneo es hueso y no puede expandirse para contener este nuevo contenido que tiene que es ese hematoma. Entonces, aumenta la presión adentro, lo que llamamos hipertensión endocraneana.
¿Y operamos a todos estos pacientes? No, muchos ACV hemorrágicos no requieren tratamiento quirúrgico. Sin embargo, hay otros que sí lo requieren en general por el gran volumen del hematoma o para disminuir la presión endocraneana, ya que si se mantiene elevada puede dañar al resto del cerebro que todavía se encuentra sano.