ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

25 de marzo 2015 - 18:42

Qué pasó en los ocho minutos fatales del Airbus

ver más
El vuelo duró cincuenta y dos minutos pero los que centran la atención son los últimos ocho.
Otra tragedia aérea estremece al mundo, pese a que la aviación transita por uno de los años más seguros en materia de siniestros. A los miles y miles de despegues y aterrizajes sin inconvenientes se contrapone ahora el vuelo del Airbus A-320 de Germanwings. Familiares y amigos de las 150 víctimas precisan saber qué ocurrió y por qué se estrelló contra Los Alpes Franceses.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La recuperación de una de las dos cajas negras del avión alienta la posibilidad del entendimiento. Los investigadores han confirmado que existen audios que podrán ser analizados aunque llevará al menos semanas o meses descubrir con certeza las causas del accidente. Mientras tanto nos quedan sólo especulaciones sustentadas en algunos datos concretos y calmar la necesidad de hallar respuestas.

El vuelo duró cincuenta y dos minutos pero los que centran la atención son los últimos ocho. De doce mil metros de altitud de crucero pasó a poco más de tres mil en ese lapso, cuando colisionó con la montaña. Sin embargo, no se observa una aceleración brusca de la velocidad. Si bien el descenso es sostenido y considerado, no presenta una inclinación extrema o lo que suele imaginarse como "picada". Por el contrario hay ciertas oscilaciones del velocímetro dentro de los cuatrocientos nudos, es decir arriba de los setecientos km/h. El rango de descenso varió entre los mil y mil doscientos metros por minuto.

Entonces entendemos que el piloto - con diez años de experiencia y cerca de seis mil horas de vuelo - tuvo la aeronave bajo su mando intentando resolver una emergencia. La posibilidad de un atentado no se descarta pero no está entre las prioritarias.

¿Por qué descendió? Cabe la posibilidad de que el Airbus A320 haya tenido una despresurización importante. El protocolo obliga al comandante a llevar al avión a zonas seguras. Los equipos de auxilio que proveen oxígeno - esas conocidas mascarillas que caen en la cabina- lo hacen por un tiempo no mayor a los ocho o diez minutos de operatividad, con lo cual hay que bajar rápido.

¿Por qué no hay llamada de auxilio? Si ocurriera una emergencia los pilotos no avisan ni bien sucede, a no ser que ésta sea leve y se lo permita. Hay tres premisas por cumplir: "Volar el avión", esto es sacarlo de una situación crítica e imperiosa. "Navegar el avión", es decir intentar llevarlo a algún destino y recién allí entra en escena la tercera que es "Comunicar" lo que está ocurriendo.

Otra especulación es algún problema con los tubos pitot. Ellos son los encargados de enviar información que se traducirá en el velocímetro. Están delante de la aeronave, por fuera del fuselaje. Consisten en pequeños instrumentos que constan de un diafragma interno. El aire pasa por dentro y a mayor presión sobre el diafragma, mayor será la velocidad indicada. Se han reportado inconvenientes en los tubos pitot en varios Airbus a gran altura o con meteorología adversa. La formación de hielo suele afectar el normal funcionamiento y es preciso contar con antihielo. El fabricante ha enviado un boletín a las aerolíneas que operan A318, A319, A320 y A321 a reemplazar los tubos pitot en un plazo corto de tiempo.

Una falla en los motores también puede ser la causa, aunque bien puede seguir volando con una sola planta de poder. Y claramente el avión ha tenido un descenso importante pero controlado. Presencia de fuego en el Airbus es otra posibilidad aunque remota. Finalmente la meteorología no presentaba amenaza que pudiera ocasionar inconvenientes.

El Airbus A320 es el segundo avión más vendido del mundo luego del Boeing 737. Su fiabilidad y excelente relación costo beneficio es la característica principal para cubrir distancias cortas y medias. Si bien la aeronave siniestrada tenía un historial de más de cincuenta y ocho mil horas, con más de cuarenta y seis mil vuelos, la seguridad de un avión no depende de su antigüedad sino a su mantenimiento.

Hallar la segunda caja negra, la que registra los parámetros de vuelo es trascendental, mientras tanto habrá que esperar los resultados de las pericias a la otra caja negra encontrada, la que registró las últimas conversaciones entre los pilotos. Mientras tanto, nos valemos de especulaciones y algunas certezas. Las que permiten imaginar, sólo imaginar qué fue lo que pasó en esos ocho minutos fatales.

* Ricardo Oliveros es periodista y piloto de avión.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias