El ex manager del grupo Callejeros Diego Argañaraz habría sostenido que «si no hay bengalas, no es un show» típico del grupo, según lo afirmado por el entonces jefe de seguridad del local de Once, Raúl Villarreal.
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Esa versión aportada por Villarreal fue señalada ayer durante la lectura en el juicio oral y público de las indagatorias tomadas durante la etapa de instrucción de la causa, que investiga las responsabilidades en el incendio de Cromañón, en diciembre de 2004 .
Además, surge de esa lectura que Callejeros habría gastado al menos unos seis mil pesos en pirotecnia para utilizar en un recital que el grupo dio en Excursionistas.
En ese sentido, Villarreal señaló que en una oportunidad, el baterista de Callejeros, Eduardo Vázquez, le había remarcado que le hacía muy mal el humo de las bengalas, razón por la cual aquél dijo que siempre les recomendaba a ellos y a otras bandas que no utilizaran pirotecnia en los recitales.
Careos
También se leyó una serie de careos entre Argañaraz y Villarreal, y de este último con Lorenzo «Lolo» Bussi, quien se habría desempeñado como jefe de seguridad durante los recitales que Callejeros dio en Cromañón, de los cuales surgieron evidentes contradicciones.
Así, mientras Bussi lo acusaba de ser el jefe de seguridad durante los shows que daban en Cromañón, Argañaraz aseguró que Villarreal estaba en el sector de boletería del local.
Ambos -Bussi y Argañaraz- coincidieron en que Villarreal hacía pasar gente de su entorno a Cromañón y que él se quedaba con la plata de esas entradas.
Sugerencias
Según la declaración que leyó la secretaria del Tribunal Oral Criminal 24, Villarreal desmintió esos dichos, y sólo reconoció que le daba «sugerencias» a «Lolo».
La ex mano derecha de Chabán también relató cómo vivió la noche del 30 de diciembre de 2004, cuando se incendió el local, y que él ayudó a sacar «pibes» en tres oportunidades de su interior hasta que pensó: «Basta, si no, voy a quedar yo adentro».
Sobre Cromañón consideró que para él era «un lugar seguro», y que de lo contrario nunca hubiese trabajado allí.
Por último, de la lectura de la indagatoria surgió el tema del presunto pago de coimas a policías para evitar los controles en Cromañón, lo que fue negado por Villarreal, aunque dijo « desconocer» si el ex gerenciador del boliche de Once lo hacía.
En tanto, luego de finalizada la audiencia, el abogado de Callejeros, Martín Gutiérrez, dejó asentado afuera de Tribunales que sus clientes «no usaban ni incentivaban el uso de bengalas». «Callejeros no es responsable, es víctima», remarcó.
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