6 de septiembre 2026 - 15:58

Río Negro: desesperada búsqueda a un niño de 4 años que cayó a un canal de riego

El operativo se reanudó este domingo en la zona del Puente de Hierro, donde los equipos recorren un sector angosto, con abundante vegetación y residuos acumulados. El menor viajaba con sus padres cuando el vehículo perdió el control y terminó en el curso de agua.

Siguen buscando a un niño de 4 años que cayó a un canal tras un accidente vial.

Siguen buscando a un niño de 4 años que cayó a un canal tras un accidente vial.

Continúa la búsqueda del niño de 4 años que cayó a un canal de riego en Fernández Oro, Río Negro con un amplio despliegue de rescatistas. Los equipos trabajan sobre un tramo de varios kilómetros en condiciones complejas por la vegetación, el agua turbia y los residuos acumulados.

El menor viajaba junto a sus padres en un automóvil que, por motivos que todavía se investigan, perdió el control y terminó dentro del canal. El accidente ocurrió el sábado, cerca del kilómetro 1209 de la Ruta 22, en una zona rural del Alto Valle.

Sus padres lograron salir del vehículo por sus propios medios, pero no pudieron sacar a su hijo. Según la información difundida por las autoridades, el niño quedó dentro del auto y fue arrastrado por la corriente.

La única imagen del trágico accidente

La única imagen del trágico accidente

La búsqueda del niño continúa con un amplio despliegue de rescate

Las tareas comenzaron durante la madrugada del sábado y se extendieron durante toda la jornada. En el lugar participan efectivos de la Policía de Río Negro, Prefectura Naval, bomberos, Defensa Civil y buzos, además de personal que utiliza kayaks y drones para ampliar la zona de búsqueda.

Uno de los principales obstáculos es el estado del canal. El cauce es angosto, tiene poca visibilidad y está cubierto de ramas y vegetación. También se encontraron distintos residuos, entre ellos botellas, plásticos, restos de colchones y asientos de vehículos. El recorrido que se intenta revisar tiene entre 3 y 4 kilómetros, desde el lugar donde cayó el automóvil hasta la desembocadura en el río.

Los buzos avanzaron por sectores de aproximadamente un kilómetro y luego retomaron las tareas, mientras que los kayaks recorrieron las márgenes y un dron sobrevoló el área. Ante las dificultades para trabajar con el caudal habitual, los equipos gestionaron el uso de una retroexcavadora y otras máquinas para desviar parte del agua hacia una laguna cercana. El objetivo es reducir la fuerza del canal y facilitar el acceso a sectores de difícil revisión.

La zona se encuentra a unos mil metros de la ruta, después del primer puente de hierro, en un área rodeada de chacras y caminos de tierra. Familiares y vecinos permanecen cerca del lugar mientras continúa el rastrillaje, a la espera de novedades sobre el menor.

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