31 de julio 2007 - 00:00
Santa Cruz: pesqueras presentan proceso preventivo de crisis
-
De las Cataratas del Iguazú al cierre: la caída de una pyme que tuvo presencia en grandes obras del país
-
Alerta amarilla en el AMBA: prevén tormentas y fuertes ráfagas de viento durante la madrugada del jueves
Una joven con los ojos llenos de lágrimas contó que en su familia todos viven de la pesca: "mi madre trabaja en una cooperativa cortando pescado, mi papá en la estiba y mi hermano en una empresa de servicios portuarios, así que esto que pasó nos tiene desesperados".
El subsecretario de Trabajo de la provincia, Carlos Barreto, justificó el pedido de incremento del 50 por ciento formulado sobre el índice de productividad por parte de los trabajadores, porque así "cuando le corresponda ganar al empresario ganan igual ellos y cuando tienen que bajar, bajan igual ellos".
El funcionario reconoció que "están sucediendo en la zona norte algunos otros componentes" que denotan, dijo, "otros intereses que están por sobre el conflicto, y que están empezando a aparecer".
Por otra parte, en otra localidad portuaria santacruceña, Caleta Olivia, ubicada a 70 kilómetros de Comodoro Rivadavia, más de medio millar de trabajadores de tres sectores vinculados directamente a las actividades pesqueras en esta ciudad -fileteros, marineros nucleados en la AGOMU y estibadores-, protagonizaron ayer dos piquetes sucesivos en el puerto y frente al edificio central de la Municipalidad, por las restricciones que acusan sus fuentes laborales.
El caso de los marineros que lidera el dirigente Ricardo Cardozo, responde al crítico e irresuelto conflicto que desató hace un mes en Puerto Deseado, lo cual generó que los buques que operaban en ese lugar se fueran hacia Puerto Madryn.
Por su parte, los centenares de fileteros que están concentrados en tres cooperativas de trabajo, aducen que por falta de materia prima sólo tienen ocupación durante cuatro o cinco días al mes debido a un problema operativo y financiero que mantiene Barillari con el Gobierno provincial, lo cual impide el ingreso de buques al puerto Caleta Paula.
Todo esto hace que también los estibadores vean reducido al máximo su actividad laboral, pero además, desde hace varias semanas venían reclamando una equiparación de sus ingresos en concordancia con lo que ganan trabajadores del mismo rubro en otros puertos patagónicos.




Dejá tu comentario