3 de mayo 2011 - 22:48

Se entregó el agresor del hospital Santojanni

El joven acusado de haber apuñalado el 17 de abril a otro en la guardia del Hospital Santojanni se presentó ante la Justicia, se declaró culpable, aunque aclaró que no tuvo intenciones de herir a la víctima, pidió disculpas y quedó detenido, informaron fuentes judiciales.

Se trata de Emanuel Bustos (25), a quien el juez de Instrucción porteño Ricardo Warley le imputa la "tentativa de homicidio" de Sergio Paravagna (22), quien recibió una herida cortante en el cuello mientras aguardaba ser atendido en ese centro asistencial.

Fuentes judiciales informaron que el acusado se presentó junto a su abogado, Roberto Bois, ante el magistrado interviniente, en el Palacio de Tribunales, donde quedó detenido ya que pesaba sobre él una orden de captura.

La semana pasada, la defensa había solicitado la eximición de prisión pero el juez la rechazó a pesar de que el fiscal Lucio Herrera había emitido un dictamen favorable a la solicitud.

Según las fuentes, tras quedar detenido, Bustos fue indagado por Warley y aceptó declarar ya que, según Bois, "tenía ganas" de aclarar su situación. "El siempre quiso estar ajustado a derecho pero temía por su integridad física a raíz de las trascendencia pública que había tomado el hecho", explicó el abogado defensor.

En la indagatoria, el imputado admitió ser quien en las imágenes registradas por una cámara de seguridad del Santojanni se ve agredir con un cuchillo de Paravagna.

Según Bois, su defendido explicó que habían querido robar en su peluquería ubicada cerca del hospital, tras lo cuál salió a perseguir a los sospechosos, a los que encontró en la guardia del Santojanni.

En ese momento, Bustos admitió que tenía un cuchillo tramontina que había tomado al salir de su negocio y que actuó como "obnubilado", "turbado". En ese marco fue, siempre según el imputado, que hirió a Paravagna cuando, en realidad, había querido asustarlo clavando el cuchillo en la pared.

"No sabe si él hizo un mal movimiento o lo hizo la víctima, pero cuando se dio cuenta de su error, se echó hacia atrás", indicó el defensor y precisó que esa maniobra se advierte en las imágenes de video que constan en la causa y que fueron difundidas a través de distintos medios de comunicación.

Para el letrado, ese movimiento de retroceso que hizo Bustos demuestra que éste no tuvo intención de matar, tal como lo refleja la imputación del juez, por lo que considera que el hecho debería calificarse "lesiones" por acción "imprudente" del ahora detenido.

"Bustos no se justificó y pidió disculpas por lo ocurrido", indicó Bois, quien añadió que tras la indagatoria, Bustos quedó alojado en la Unidad 28 del Servicio Penitenciario Federal (SPF) con sede en los tribunales.

El hecho que se le imputa se produjo la mañana del domingo 17 de abril cuando Paravagna resultó herido de un puntazo cuando se hallaba junto a su padre en la guardia del hospital Santojanni, en el barrio porteño de Mataderos.

Rubén Paravagna, padre del joven herido, relató a los investigadores que todo comenzó cuando su hijo sufrió una herida en una mano durante una pelea familiar en su casa de la villa conocida como Ciudad Oculta.

Aparentemente, cuando Paravagna se dirigía al hospital, golpeó contra la persiana de una peluquería situada en Acassuso al 6600, también en Mataderos, y mantuvo una breve discusión con un hombre.

Una de las cámaras de seguridad de la guardia del Santojanni registró el momento exacto en el que un hombre ingresó a la sala, observó a un muchacho que se hallaba junto a su padre, se acercó y lo apuñaló en el cuello.

Tras la agresión, el atacante se retiró del lugar, mientras el padre del muchacho herido intentó detenerlo a golpes. En tanto, Sergio Paravagna caminó hacia un médico de la guardia que lo atendió de urgencia y días atrás recibió el "alta médica", por lo que pudo declarar ante el juez de la causa.

En tanto, luego de los operativos realizados en la peluquería de la calle Acassuso -propiedad de Bustos- y en una vivienda del barrio de Belgrano, donde se creía que residía el acusado, Warley libró la orden de captura porque se desconocía el paradero del sospechoso.

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