25 de octubre 2007 - 00:00

Sigue el engaño con los alimentos "light"

Sigue el engaño con los alimentos light
Cada vez más argentinos consumen productos «light» con la intención de llevar una alimentación saludable que les permita disminuir su peso o al menos mantenerlo. Pero lo que no advierten los consumidores es que detrás de este rótulo se agrupan productos que tienen casi las mismas calorías que su versión original, y por lo tanto no contribuyen a mejorar la silueta.

«Existen agujeros en las normas que permiten que haya productos que se promocionen como 'light' pero que en realidad no lo son. Se encuentran reducidos en algún aspecto, como el nivel de harinas o de sodio, pero no necesariamente tienen menos calorías que el producto original», asegura Alberto Cormillot. Agrega que «el término 'light' es un gancho para vender más, pero está mal usado. Hay productos que se promocionan con este calificativo y tienen gran cantidad de calorías».

Coincide con el dietólogo Sandra González, presidenta de la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (ADECUA), quien afirma que «la industria de lo 'light' es un gran negocio. Son productos más caros y engañosos, porque no deberían engordar y sin embargo lo hacen».

  • Aclaración

  • Desde la Administración Nacional de Medicamentos Alimentos y Tecnología (ANMAT) justifican el uso de este término para cualquier producto que tenga alguna reducción en uno de sus componentes en relación al producto original. «El alimento que lleve la palabra 'light' debe aclarar en la cara principal de su envase, de forma visible y clara, en qué aspecto lo es. Si es reducido en grasas trans, azúcares, colesterol, calorías, etc. Si esta aclaración está hecha entonces el producto se adecua a normas vigentes», dijo María Luz Martínez, jefa de Evaluación Técnica de la ANMAT.

    El problema es que los consumidores, cuando ven la palabra «light», piensan que lo es en todas sus propiedades. Obviamente no es su culpa si no son expertos en calorías, grasas, nutrición y packaging: la misma empresa que les vendía lo que comieron toda la vida ahora les ofrece un producto que promete ser más saludable y engordar menos; no tienen por qué no creer.

    «Debería sancionarse a quienes ofrecen productos confusos, tramposos, que dicenser 'light' cuando en realidad engordan tanto como los convencionales y tienen gran cantidad de calorías», advierte Cormillot.

    «Nosotros cumplimos con las normas vigentes. Nuestra línea 'light' aclara en la parte principal del paquete que el alimento en cuestión tiene 0% de grasas», dice Fermín Echarri, presidente de la alimentaria Riera y, aunque asegura no tener una noción muy amplia del tema, asegura que «esta propiedad hace que el producto contribuya al descenso de peso».

    Un empresario del sector, que pidió reserva de identidad, relató la trampa más habitual en el rotulado de los «light»: «Se le coloca ese rótulo y se aclara (con letra muy pequeña, casi imperceptible y en general al dorso del paquete) que es un producto 'reducido en calorías o grasas' pero en relación a otro que la marca tiene registrado, con una cantidad de calorías y grasas muy superior a lo normal, y que misteriosamente no se encuentra en ninguna góndola».

    «La cuestión de fondo en este problema es que la ANMAT controla poco o nada este tema. Además recibimos quejas de consumidores que aseguran que, cuando llaman a esa entidad, no son atendidos», dice González.

    Si bien en 2004 se sancionó la Resolución 40/2004 prohibiendo el uso del término «diet»-para eliminar la confusión que generaba en los consumidores ese adjetivo-el verdadero significado de la palabra «light» sigue siendo difuso, y además algunos alimentos siguen vendiéndose como «diet».

    Los rótulos «diet» y «light» comenzaron a usarse en la Argentina en los 90, cuando ingresó al país gran cantidad de alimentos importados con esas etiquetas. «Como el Código permitía que los productos locales copiaran el packaging de los importados, comenzó a usarse esa denominación también en nuestro país, originando una gran industria de lo dietético», explica Martínez.

    Sin embargo, las modificaciones que se hicieron al Código de Alimentación no sirvieron para eliminar el problema de las denominaciones. Permite que un producto utilice la palabra «light» cuando en verdad no lo es. Los expertos afirman que debería restringirse más el uso de ese término y exigir más claridad en relación al contenido de los productos.

  • Fiscalización

    González enfatiza que «los engaños no terminarán si el Estado no fiscaliza. La ANMAT debería hacer campañas explicándole a la sociedad qué es lo que se considera 'light'. Si el término es tan amplio y no necesariamente se lo asocia a un producto reducido en calorías, deberían difundirlo: no todos pueden acceder a un dietólogo para que les explique cada valor que aparece en la tabla nutricional de los diferentes productos».

    Al parecer la única opción para los consumidores es prestar atención a la información nutricional de los productos que compra. Quienes quieran cuidar su figura deben comparar la cantidad de calorías que tiene un producto «light» en relación al original: es la única manera de no equivocarse. «Para bajar de peso, los valores de la ANMAT no alcanzan», afirma Cormillot.
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