Objetos perdidos en el subte: de sable japonés a juguetes sexuales

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Existe una oficina que los guarda a la espera de su reclamo. El año pasado se encontraron 1.026 y fueron entregados 661. La lista de los más insólitos.

Llega el subte a la estación y un usuario sale corriendo para poder bajar rápido. Se cierran las puertas y desde el andén ve cómo su guitarra ocupa un asiento como si fuera un pasajero. La perdió.

Sin embargo, y si tiene suerte de que nadie se la haya llevado antes, existe un lugar, poco conocido, a donde van a parar todos aquellos objetos que se olvidan bajo tierra: se trata de la oficina de objetos perdidos del subterráneo porteño. Más conocido como Centro de Atención al Usuario (CAU), está ubicado en la estación Federico Lacroze, del subte B.

Más de un millón de personas circulan diariamente por los subtes de la Ciudad de Buenos Aires. Y con ellos, lo hacen objetos que muchas veces quedan levitando en los vagones. En 2018, fueron encontrados 1.402 objetos, de los cuales 1.010 fueron retornados a sus dueños. En tanto, hasta septiembre del año pasado, se hallaron 1.026 y fueron devueltos 661.

Muchas veces los hallazgos son de lo más insólitos. Según informó Metrovías, en el último tiempo se encontraron desde una catana (sable japonés) hasta un book de fotos eróticas, un maletín de juegos sexuales, cajas con souvenir de casamientos, una mochila con instrumentos para tatuar, un redoblante y guitarra. En tanto, hay otros objetos que desatan la pregunta más curiosa: ¿cómo es posible olvidarse una bota ortopédica o una prótesis dental? Más allá de las hipótesis, ambos objetos figuran en la lista de perdidos del subterráneo.

Por su parte, en los objetos frecuentes, muchos de los cuales ni siquiera son reclamados, figuran paraguas, pañuelos, auriculares, pendrives, entre otros.

Esta oficina opera de dos maneras: por un lado, gracias a los propios usuarios que tras hallar un objeto perdido lo remiten a las boleterías y de ahí pasa al Centro de Atención al Usuario. Por otro lado, aparecen como principales actores los empleados de las diferentes áreas operativas involucradas en el servicio, como por ejemplo, el personal de limpieza que revisa las estaciones y pasillos, guardas y conductores de las formaciones en cabeceras, auxiliares y personal de seguridad, entre otros.

“Una vez que el objeto llega al CAU, se registra, cataloga, se intenta contactar -en el caso de que sea posible- con su propietario y queda en custodia en la guardería hasta su devolución. En el caso de aquellos objetos encontrados que no sean reclamados, luego de dos meses de su resguardo, son remitidos a la dependencia policial correspondiente a la jurisdicción de nuestra zona”, explicaron fuentes de Metrovías. Ahora bien, si el objeto extraviado es un DNI o Pasaporte, es registrado en una planilla y permanecen en depósito tan sólo una semana. Una vez transcurrido ese lapso sin su reclamo correspondiente, son remitidos al Renaper, que se encarga de su deposición final.

“En general, se logra devolver gracias a la solidaridad de los usuarios y al compromiso del personal, alrededor del 50% de las pertenencias encontradas”, aseguraron.

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