Un violento desalojo en un hotel del barrio porteño de Constitución terminó esta mañana con 23 inquilinos demorados, en medio de denuncias cruzadas entre las familias y el dueño de la propiedad, según informaron fuentes policiales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Todo se inició alrededor de las 4:00 de la madrugada, cuando medio centenar de policías se hicieron presentes en el inmueble de dos pisos ubicado en la calle Bernardo de Irigoyen 1136 para desalojarlo, a partir de una supuesta orden judicial.
El origen del problema se habría producido a partir del aviso que realizó el dueño del lugar del aumento al doble de la tarifa que se pagaba por el hospedaje.
Ante esta situación, las familias protestaron y rechazaron el nuevo precio por considerarlo "abusivo", según aseguraron en declaraciones que formularon ante distintos medios.
El dueño del hotel se acercó a la comisaría 16ta, con jurisdicción en la zona, y realizó una denuncia por "robo", ya que aparentemente uno de los inquilinos le había sustraído la recaudación.
Los policías llegaron al lugar entonces para concretar un allanamiento y dar con el supuesto ladrón, pero los moradores se atrincheraron y desde los balcones arrojaron a los efectivos ollas, piedras y hasta un matafuegos.
Esta violenta situación, respondida con balas de goma por los efectivos, no impidió que los agentes ingresaran tras casi tres horas de negociación al edificio, donde detuvieron a 23 inquilinos que quedaron demorados en la comisaría.
Daniel Castieñeira, abogado de las familias desalojadas, aseguró ante un canal de noticias por cable que no se exhibió ninguna orden para proceder al desalojo.
"Hay gente que está viviendo hace más de dos o tres años y jamás les extendió una factura oficial. Las familias estaban pagando alrededor de 500 pesos mensuales por habitación y el dueño pretendía llevarlo al doble, lo que es una locura", señaló el letrado.
Dejá tu comentario