8 de abril 2009 - 13:10

Tensión en San Fernando: vecinos derribaron parte del polémico muro

Imagen de TV.
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La Municipalidad de San Isidro inició la polémica construcción de un muro en el límite con el partido de San Fernando y el intendente del primero de los distritos, Gustavo Posse, justificó la medida en "ayudar a la gente honesta" y combatir la inseguridad, pero generó un fuerte rechazo de parte de vecinos de la otra comuna, que esta mañana derribaron varios pilotes.

Varios habitantes de la zona de Villa Jardín, del partido de San Fernando, derribaron pilotes de tres metros de alto desplegados sobre la calle Uruguay, y se produjeron algunos incidentes con efectivos de la Guardia de Infantería de la Policía local.

Tras algunos forcejeos con los policías, que no pasaron a mayores, los vecinos depusieron su actitud, aunque permanecen en el lugar para rechazar la construcción del muro.

La polémica hizo incluso que el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, condenara la decisión del Municipio de San Isidro de levantar el muro, al advertir que "a la inseguridad se la combate con más inclusión y no con discriminación".

El Municipio de San Isidro inició la construcción de un cerramiento de hormigón y alambrado en la calle Uruguay entre la autopista Panamericana y Blanco Encalada, y a partir de esa obra se disparó la polémica.

El muro, que de acuerdo con la propuesta de San Isidro tendrá en total 1.600 metros de extensión y sólo tres pasos habilitados, motivó la reacción de vecinos y autoridades de San Fernando, quienes denunciaron que son objeto de "discriminación" y advirtieron que presentarán un recurso judicial.

Las autoridades de San Isidro justificaron la construcción en la necesidad de impedir el paso de delincuentes desde la zona de Villa Jardín, en San Fernando, hacia el barrio La Horqueta, de San Isidro.

"Esto es para ayudar a la gente honesta, no es un murallón, sino cortes de dos o tres cuadras para que la circulación no sea directa y para que en los pasos haya presencia policial, entonces el honesto se va a sentir protegido cuando vaya a trabajar. No le van a cobrar peajes", señaló el intendente Posse.

El jefe comunal indicó que el muro servirá para "hacer cierres en aquellos corredores donde sufrimos hechos luctuosos" e incluye otros dispositivos como cámaras de acercamiento.
"Cortamos aquellos lugares donde de manera lineal se puede ir de un lado a otro", añadió respecto a la polémica medida.

"Las calles en las que se colocaron los obstáculos no impiden el paso de peatones ni de ciclistas, pero impiden el cruce en motos y en automóviles. Mi deber es defender a los vecinos de San Isidro", justificó el intendente.

Del lado de San Fernando, el subsecretario de Planificación comunal, Diego Rossi, consideró que los problemas de inseguridad se tienen que solucionar en conjunto, y en cuanto al muro dijo que "con esta salida no vamos a ningún lado, porque lo que estamos haciendo es cerrando puertas".

Rossi sostuvo que siempre hubo diálogo en diversos temas entre Posse y Osvaldo Amieiro, el intendente de San Fernando, pero "en este caso particular no lo hubo".

Por su parte, Mirtha Coria, una vecina, manifestó que los pobladores de su barrio sienten "descontento e indignación", aspectos de los cuales van a poner al tanto al intendente Posse, en una carta con varias firmas.

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