14 de junio 2013 - 02:39

Tras declaración de familiares, hubo más allanamientos en el edificio

El padrastro de la adolescente Angeles Rawson, Sergio Opatowski, fuertemente custodiado por la policía, ingresa al edificio judicial de Tucumán 966 para declarar en la causa.
El padrastro de la adolescente Angeles Rawson, Sergio Opatowski, fuertemente custodiado por la policía, ingresa al edificio judicial de Tucumán 966 para declarar en la causa.
Los familiares directos de Ángeles Rawson, la joven asesinada y arrojada en un basural de José León Suárez, declararon ante la fiscal que tiene a su cargo la investigación del crimen, centrada en las últimas horas en el entorno cercano a la víctima.

La fiscal Paula Asaro, tomó declaración testimonial a la madre de Ángeles, Jimena Adunis; al hermano, Jerónimo, y al hermanastro Juan Cruz hasta entrada la madrugada, en tanto el padrastro Sergio Opatowski, llegó por la noche, en medio de un amplio dispositivo policial.

En ese marco, trascendió que Opatowski habría sido sometido a un careo con un testigo, probablemente el portero del edificio cuyo paradero se desconocía, en base a lo surgido de una cámara de seguridad de un edificio cercano, que habría revelado datos de importancia para ordenar las detenciones.

Por la noche, el magistrado encabezó los allanamientos realizados en el edificio de Ravignani 2360, donde vivía la víctima con su familia, diligencias que estuvieron centradas en el sótano y en la vivienda y auto del portero del inmueble.

Alrededor de las 21,30 personal de la División Homicidios de la Policía Federal trasladó a una persona con la cabeza cubierta, mientras que la información aportada por esos testimonios, permitiría a la representante del Ministerio Público librar al menos tres órdenes de detención, según trascendió.

Diez minutos después ingresó al edificio de la Fiscalía, de Tucumán al 900, Cristina Caamaño, titular de la Secretaría de Articulación con los Poderes Judiciales y los Ministerios Públicos, quien cuando se desempeñaba como fiscal tuvo a su cargo impulsar la investigación por el crimen del joven militante Mariano Ferreyra.

A su vez María Elena Leuzzi, titular de AVIVI, una ONG que asiste a víctimas de violación, aseguró el viernes ante la Justicia que vio las llaves de la casa de Ángeles en el domicilio de la adolescente, hecho que confirmaría que regresó a su domicilio antes de ser asesinada.

La declaración de la testigo se produjo en una jornada en que la atención estuvo centrada en los testimonios recabados por la Justicia entre el círculo familiar íntimo de la menor asesinada.

"Estoy asustada y me quiero ir a mi casa", dijo Leuzzi luego de declarar ante la fiscal Paula Asaro, quien investiga el crimen de la menor que vivía en el barrio de Colegiales.

La mujer asistió en la contención en un primer momento a la familia de Ángeles cuando se suponía que la joven había sido víctima de violación.

"El martes fui a la casa y ví las llaves de Ángeles sobre una mesa", afirmó Leuzzi, titular de A.VI.VI (Ayuda a Víctimas de Violación) ante la prensa.

En tal sentido la mujer explicó que le dijo a uno de los hermanos de Angeles, el día en que ella estuvo en la casa de la familia Rawson, que guardara unas llaves que estaban al lado de la computadora de la menor, porque se podían perder.

"Él me dijo 'no, esas llaves son de Angeles'. No le presté atención al tema recién cuando un abogado me lo hizo ver. Por eso estoy acá, siempre asisto a víctimas y nunca me tocó declarar como testigo", afirmó la mujer, dando un aporte "importante", según le dijo a ella la propia fiscal que investiga el hecho.

La investigación se centró en las últimas horas en el círculo íntimo y cercano a la joven, dado que quedó corroborado por las cámaras de seguridad de la zona que la menor volvió a su casa tras la clase de gimnasia a la que asistió, antes de desaparecer.

Esta noche, y por de tres horas, efectivos policiales realizaron una minuciosa inspección en el edificio de Ravignani al 2300, domicilio particular de Ángeles, apuntando a la vivienda del encargado del edificio, ya que fue reemplazado por un empleado suplente el mismo día del crimen, cuando dio parte de enfermo.

El cuerpo de la joven fue hallado en un predio del CEAMSE de la localidad de San Martín, y presentaba signos de haber sido estrangulada.

A los investigadores aún no les convencen algunos testimonios y relatos de los familiares de la víctima sobre los últimos movimientos de Angeles.

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