14 de noviembre 2009 - 20:40
Triple crimen de Ituzaingó: la familia descarta que se trate de una venganza
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Cayuela (32), su esposa, María Fernanda Márquez (29) y el padre de ésta, Jorge Márquez, fueron hallados asesinados el jueves cerca de las 21.30 en su casa de Profesor Bagnat 1065 del barrio San Alberto, en Ituzaingó.
Los cuerpos fueron descubiertos por un vecino policía que le llamó la atención que el portón de la casa estuviera abierto y después de treparse por los techos, llegó a un patio y encontró los tres cadáveres, la pareja en un galpón y el otro hombre en un hall.
Luego, descubrió a una nena de 4 años debajo de una mesa y dos bebés mellizos durmiendo en una habitación, todos hijos de la pareja, a quienes llevó a su casa antes de llamar a la Policía.
Los investigadores determinaron que las tres víctimas fueron asesinadas a golpes, hachazos y cuchilladas y consideran que los homicidios fueron cometidos con "mucho odio".
Nieva Woodgate dijo que lo que más le llama la atención de este caso es que "las víctimas no tenían lesiones defensivas y que las heridas que presentan está todas del cuello para arriba".
"Esto es indicativo de que quiénes hicieron esto no alarmaron a las víctimas, lo que hace suponer que se trata de alguien conocido y de quien no creían que iban a recibir el ataque que recibieron", remarcó el fiscal general de Morón.
El fiscal no descartó el robo y explicó que según dispuso la fiscal descentralizada de Ituzaingó Gabriela Millán "la investigación esta concentrada en las relaciones personales" del matrimonio, que tenía una pequeña empresa dedicada a la distribución de frutos secos y cereales y una dietética.
Agregó que por ahora no hay ningún testigo de lo que pasó, por lo que se están haciendo averiguaciones en el vecindario.
Para la madre de Cayuela, los delincuentes eran conocidos y por eso su hijo los dejó entrar, robaron el dinero, lo mataron a él y a su mujer y cuando el suegro de su hijo llegó a la casa rato después, lo asesinaron también a él para no ser descubiertos.
"Han destrozado un matrimonio que se amaba y han dejado a una nena de 4 años que vio todo y a los mellizitos. Si hubieran advertido la presencia de ella, mi nieta en este momento no estaría conmigo", afirmó.
"Exigimos justicia por los chicos que quedaron huérfanos de madre y padre tan pequeños. Los que hicieron eso son unos animales y tienen que pagar", acotó una amiga de la familia en la puerta de la sala velatoria.



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