La medida retroactiva al 1° de enero obliga a las empresas a recalcular retenciones previas, con devoluciones a favor de los trabajadores cuando corresponda
Mariano Fuchila
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ajustó las escalas y deducciones del Impuesto a las Ganancias con efecto retroactivo a enero, en función de la inflación del segundo semestre de 2025. Los nuevos parámetros regirán entre enero y julio de este año para trabajadores en relación de dependencia. La actualización alcanza tanto a las escalas del impuesto como a las deducciones personales y por cargas de familia, con el objetivo de corregir el impacto del aumento de precios sobre los salarios nominales.
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El ajuste se calculó sobre una variación inflacionaria acumulada del 14,29%, entre julio y diciembre de 2025, tal como establece la normativa vigente. De esta forma, el organismo busca evitar que la suba de ingresos por paritarias empuje a más contribuyentes dentro del impuesto sin mejoras reales en el poder adquisitivo.
Con los nuevos valores, un trabajador soltero sin hijos comenzará a tributar Ganancias a partir de un ingreso mensual neto de $2.490.038. Para un empleado casado sin hijos, el piso se ubica en $2.894.000, mientras que el umbral asciende a $3.302.179 netos mensuales en el caso de un trabajador casado con dos hijos.
El esquema incorpora además deducciones más altas:
La ganancia no imponible quedó fijada en $5.151.802,50
La deducción por cónyuge se actualizó a $4.851.964,66
La correspondiente a cada hijo alcanzó los $2.446.863,48.
A su vez, la deducción especial trepó a $18.031.308,76, con impacto directo en el monto que se descuenta cada mes en los recibos de sueldo.
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