El pasado mes de mayo tomó estado público un artículo con el título «Crean en el Congreso otro lobby pro Malvinas». Allí hay un párrafo inquietante: «En este asunto, tanto la Cancillería argentina, el Foreign Office británico y gabinetes estratégicos de los Estados Unidos, como el Comando Sur del ejército de ese país -atento a coyunturas que puedan generar inestabilidad-, coinciden en una apreciación: se valorizó la cuenca Malvinas no ya como reserva estratégica, sino como fuente de extracción inmediata».
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El general norteamericano Banz Craddock, jefe del Comando Sur, advirtió a altos oficiales de la región en Montevideo sobre el riesgo de inestabilidad que representan los espacios vacíos (territoriales y marítimos). Presentó en esa oportunidad una foto satelital nocturna del Cono Sur donde eran visibles dos escenarios: la Amazonia y el Atlántico Sur (fuente de recursos petroleros).
Desde hace más de treinta años, el suscripto ha venido planteando en diferentes ámbitos nacionales la necesidad estratégica y geopolítica de crear el Ferrocarril Transpatagónico.
Ya en 1973, siendo asesor «ad honorem» del Senado de la Nación, colaboré para la sanción de una ley que creara el Ferrocarril Transpatagónico, cosa que ocurrió con la media sancióndel Senado, pero no se logróen Diputados.
Todos sabemos cómo siguió la historia con el golpe de 1976.
Influencia
Al llegar al Congreso en 1983, nos pusimos a laborar exactamente la misma idea, luego de mucho tiempo conseguimos que Diputados y Senadores de la Nación sancionaran la Ley Nº 24.346 que determina la necesidad de crear este ferrocarril que, a nuestro entender, tendrá una enorme influencia tanto en la integración territorial, económica y cultural del sur de la República como en el resto de la Nación. Hoy, el gran desafío es poblar el desierto.
Desde el centro de la República hacia el Norte, la mayoría de los pueblos que se fueron creando a comienzos del siglo XX llevan el nombre de la estación ferroviaria que llegó antes que la población.
Sabemos que el actual gobierno ha tomado el sistema ferroviario como eje central de su acción pública, y nosotros apoyamos, con toda decisión, esta actitud que nos permitiría, en el caso de cumplir la primera pauta de la cual tenemos documentos firmados por el director nacional de Transporte Ferroviario, Ing. Juan A. Roccatagliata, en la que el primer tramo de dicho ferrocarril iría de Choele-Choel a San Antonio Oeste ( alrededor de 380 km de tendido ferroviario).
Al respecto, conviene que se sepa que la Densidad de población en esa región es de 0,8 hab. por km², la misma que la del Desierto del Sahara. Además, existió una discusión en Naciones Unidas donde claramente se manifestó que cuando el territorio geográfico de algunos países del planeta -caso India o China- no sea suficiente para contener a sus poblaciones, se buscarían lugares despoblados para trasladarlas a esos espacios. Finalmente, este debate no culminó en una declaración que reglamentara este aspecto.
Como se ve, países como el nuestro deben estar alertas ante la posibilidad, que obviamente no será en el futuro inmediato, pero que eventualmente pudiera ocurrir lo arriba mencionado.
Es a nuestro criterio altamenteriesgoso no encarar decididamente la construcción del Ferrocarril Transpatagónico como herramienta poblacional, además de las virtudes antes mencionadas; por ello esperamos ansiosamente el anuncio oficial de la construcción del primer tramo.
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