27 de enero 2006 - 00:00
Un hombre de 52 años sería el líder de la banda
-
Llegó el frío y hay alerta por nevadas y tormentas en varias zonas del país
-
Cierre momentáneo en IPS: la oficina que no prestará servicios a jubilados en los próximos días
Además, los investigadores creen que la pareja de este hombre, llamada María Isabel, fue la mujer que ingresó al banco minutos antes de que se concretara el atraco, salió del lugar una vez que el robo había comenzado y, finalmente, se quedó en los alrededores de la sucursal "mezclada" entre los curiosos y pasando información desde afuera sobre los movimientos policiales.
De todos modos, los investigadores sospechan que tanto Jorge como María Isabel ya abandonaron la Argentina con parte del botín.
La revelación sobre la supuesta identidad de estos dos integrantes de la banda surgió luego de trascendiera que la organización delictiva estaba conformada por entre 12 y 15 personas, que cumplían diferentes roles y que tuvieron distintas misiones dentro de la entidad y en la calle, brindando apoyo exterior.
Así se desprendió del análisis de las declaraciones brindadas por los empleados del banco que fueron tomados como rehenes y de los vecinos de la calle donde se encuentra la alcantarilla por donde los delincuentes fugaron tras el golpe.
De acuerdo con lo publicado ayer, la banda estaba integrada por cinco delincuentes que ingresaron al banco, otro (posiblemente una mujer) que se mezcló entre los vecinos mientras se realizaba el operativo policial, dos que serían "rehenes", cuatro que integrarían la falsa cuadrilla de operarios y dos más que, con dos autos, esperaban en la autopista Panamericana para implementar un plan "B" de escape.
A partir de estos elementos, sumados a otros datos recogidos, el equipo de investigadores encabezado por el fiscal Jorge Apolo está abocado a rastrear el paradero de al menos cuatro de los ladrones que, según confirmó el ministro Arslanián, ya están identificados con nombres y apellidos.
Los sujetos tendrían antecedentes de robo a bancos bajo la modalidad de "boqueteros", pero se encontrarían fuera del país, en alguna región del Caribe o en Brasil.
Por otra parte, los investigadores apuntan a algunos locales de la calle Libertad, en el microcentro porteño, donde se cree que la banda encontró "reducidores" para vender las joyas robadas en las cajas de seguridad.
Además, se intenta localizar a la última persona que compró la casa situada en la calle Tres Sargentos al 800, de Acassuso, que fue utilizada por la gavilla como base de operaciones para cometer el golpe.
A dos semanas del robo, los investigadores lograron establecer que tras tomar a los rehenes en el banco, la banda robó los 600 mil pesos de las cajas y del tesoro del banco y luego vació 145 cofres de seguridad de los clientes, logrando un botín estimado en 25 millones de dólares.
Según aseguraron voceros de la investigación, los titulares de las 145 cajas de seguridad robadas en la sucursal ya se contactaron con la entidad.
Este dato era aguardado por los pesquisas para descartar que alguno de ellos hubiera tenido algún grado de participación en el hecho.
De todos modos, continúa la sospecha de que los ladrones alquilaron alguna de las cajas que posee la sucursal, ya que por la precisión de los movimientos de los asaltantes, los investigadores estiman que al menos uno de ellos se hizo pasar por cliente e ingresó a la zona de los cofres de seguridad para realizar la inteligencia previa al golpe.



Dejá tu comentario