18 de diciembre 2007 - 00:00

Vestuario de Cristina más atento que el de Angela Merkel

Vestuario de Cristina más atento que el de Angela Merkel
Nuevamente con colores claros, Cristina lució en su primer día de gestión (martes pasado) una blusa rosada, con flores estampadas. Tal vez fue la cábala que eligió para estrenar su mandato, ya que el conjunto era similar en textura y tonos al vestido que usó el día de las elecciones en las que salió ganadora, el pasado octubre. Fiel a su estilo diurno, no se despegó de los zapatos estiletos de taco alto del mismo color que la falda, un rosa clarito, y llevó el cabello suelto moldeado por el sutil efecto del brushing. Acompañó el conjunto con una cartera Hermes y con su tradicional Rolex Presidente (regalo del marido). Hubo una novedad: un collar de 4 vueltas con perlas de colores. El vestuario del miércoles no mereció atención (camisa y blusa de algodón floreados). Pero el jueves, en el marco de la presentación del programa de erradicación de basurales, sorprendió con un color más fuerte en relación con las tonalidades anteriores: un vestido virado a la paleta de los azules, con un estampado en la falda. Para completar su look, eligió una chaqueta del mismo color con apliques en negro en forma de círculos, mangas tres cuartos, moderna, sin botones, atada con un moño en la cintura. En el plano accesorios, un medallón de plata y oro con una perla en el centro, aros colgantes con brillantes, un anillo de oro amarillo en su dedo meñique derecho y otro de oro blanco en la mano izquierda. Durante la mañana optó por el cabello suelto, pero hacia la tarde, abrumada por los casi 32 grados que se registraban en el centro porteño, se decidió por un recogido y, para combatir el calor, se sirvió de un abanico que combinaba los colores blanco, azul, violeta y morado. Zapatos altos, terminados en punta, forrados en raso azul marino, look brillante, quizás más apropiado para la noche que para una jornada de trabajo. Pero, claro, es la Presidente.

  • Visita

  • En las jornadas lució un maquillaje suave, labios delineados y con un toque de gloss rosado o marrón, combinando con sombras dentro de la gama marrón-beige y, por supuesto, ojos delineados en negro en el párpado superior e inferior.

    En su visita a Santa Cruz, el fin de semana, Cristina eligió looks muy variados. En la firma de un contrato para la construcción de una central termoeléctrica, se calzó una campera dorada de textura matelaseada, con flores caladas en la parte superior de las mangas y cierre en la delantera. ¿Algo nuevo? Sí, por primera vez desde que asumió la presidencia, exhibió pantalones -oscuros, por supuesto, que estilizan la figura-. Otra vez con cabello suelto, completó la impresión «dorada y juvenil» con accesorios de oro y maquillaje engamado. Ya en el descanso, el sábado se la observó con clásico sport, un pantalón de carga, que no favorecía a la fisonomía de sus caderas, una campera y zapatos acordonados -sin taco-todo en nobuk en la policromía de los beiges. Alterando el aburrimiento de los claros, eligió una camisa verde agua y un chaleco verde seco, que -detallista como siempre-, combinó con un pañuelo en la garganta de igual color. No faltó un bolso y un cinturón de cuero, ambos en tono chocolate. Sorprendió con un sombrero de ala semiancha, que le otorgaba un aspecto campestre y gauchesco, muy poco femenino.

    Con rodete improvisado y pañuelo (naranja oscuro) en la garganta, recibió ayer por la mañana en su residencia de El Calafate al multimillonario Larry Page, presidente de la compañía on line Google. Eligió un estilo clásico, otra vez poco femenino, con pollera negra al cuerpo y camisa rayada en blanco y celeste, acompañada por un chaleco color suela y maquillaje sobrio. No fue la mejor elección de la Presidente, quien a veces equivoca confort con «falta de elegancia». Hacia la tarde, cambió completamente la vestimenta y el peinado: en un acto de la UOCRA lució solero blanco, combinado con un saco mangas tres cuartos, también blanco, aunque semitransparente, anudado en la delantera. Para la ocasión prefirió un look más glamoroso que completó con un gran medallón de oro y aros colgantes. Aunque ha pasado días agitados, mal dormida por escarceos hasta internacionales, igual se permitió el tiempo necesario para arreglarse, peinarse y maquillarse como si saliera a escena. En realidad, sale a escena todos los días y decidió no ser despojada, austera y desatenta en el vestuario como, por ejemplo, Angela Merkel.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar