El abogado Fernando Burlando, defensor de Horacio Conzi, acusado de asesinar a Marcos Schenone, dejó entrever que el empresario prófugo hace 35 días se encuentra en el país, al afirmar ayer que él mismo mantuvo una reunión con el imputado.
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A la salida de los Tribunales de San Isidro, donde ayer acompañó a Hugo Conzi, hermano del prófugo, a practicarse una pericia psiquiátrica, Burlando reconoció que tuvo un encuentro con el hombre al que ninguna fuerza de seguridad nacional aún pudo detener. «Tuvimos una reunión y en la misma nos firmó la propuesta para que el doctor (Ricardo) Montemurro y yo seamos sus abogados defensores», dijo el letrado.
Burlando se refería a la carta documento y al escrito que llegaron a la fiscalía y al Juzgado de Garantías que siguen la causa por la que el dueño del complejo gastronómico Dallas-Las Olas Boulevard está imputado de acribillar de 14 balazos a un remís y asesinar a un joven y herir a otras tres personas. Respecto de su designación como abogado de Conzi -rechazada por la Justicia por la calidad de prófugo del imputado-, Burlando comentó que está a la espera de que se expida a su favor la Cámara de Apelación y Garantías de San Isidro.
Al responder sobre la posibilidad de que Horacio Conzi se entregue, el letrado dijo: «Está a la espera de estar íntegro y tranquilo y que determinadas pruebas a su favor se sumen a la causa».
Por su parte, el hermano de Conzi ingresó a las 9.30 en los dependencias judiciales ubicadas en Moreno y Tres de Febrero, de San Isidro, donde mantuvo una entrevista con un perito psiquiátrico, que se prolongó durante unas dos horas.
Este peritaje, como el que le realizaron a su novia de 27 años y a la empleada doméstica días atrás -las otras dos personas que vivieron la explosión el 29 de enero último-, fue ordenado por el fiscal de San Isidro, Ariel Apolo, que investiga la causa caratulada como «estragos».
Fuentes judiciales revelaron que los investigadores siempre manejaron la hipótesis de que fue el mismo Hugo Conzi quien, a dos semanas de conocerse el crimen por el cual está imputado su hermano, colocó o mandó a colocar los explosivos en su casa «para dar un golpe de efecto en la causa de Horacio e instalar la idea de que ambos son víctimas de algún complot.