1 de abril 2005 - 00:00

Cámara adhirió a teoría de "empleados infieles" de SW

«Walter Beltrame viajó a Madrid el día 14 de setiembre con un pasaje autorizado por Fernando Arriete. El viaje habría resultado determinante para el embarque de las cuatro valijas en las que se incautaron 58,900 kilogramos de estupefacientes en el aeropuerto de Barajas.» Así lo sostuvo la Sala B de la Cámara en lo Penal Económico que ayer confirmó el procesamiento con prisión preventiva de Fernando Arriete dispuesto por el juez Carlos Liporace.

Arriete
era el gerente de ventas internacionales de Southern Winds y está considerado la «bisagra» del caso. A partir de esta definición, la Justicia sostuvo (por ahora) la primigenia hipótesis llevada a los tribunales por los directivos de la empresa: tres empleados infieles que utilizaron la aerolíneas para traficar drogas.

• Críticas

Pero, además, aportó un dato que poco conocían en la causa. Arriete había autorizado el viaje de un traficante que fue apresado con 244 gramos de cocaína cuando partía con destino a Madrid en agosto de 2003 (ver aparte).

Una fina lectura del fallo del tribunal, anticipa que los camaristas se preparan para ratificar también el procesamiento de Walter Beltrame, el hijo del desplazado jefe del Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

En la resolución de medio centenar de carillas, los jueces Marcos Graviker, Carlos Pizzatelli y Roberto Hornos volvieron a criticar al juez Liporace por «no haber producidola totalidad de las medidasy allanamientos que se le ordenaron». Además, le criticaron la confección de un expediente especial para Arriete, cuando «ese legajo debió formar parte de la causa principal». Lo que sigue son los principales puntos de la resolución de la Cámara:

• No se encuentra definitivamente determinada en la causa si la autorización (del viaje de Beltrame) habría sido otorgada por Arriete con conocimiento del presidente de SW, Juan Maggio.

• El viaje guardaría estrecha relación con el hecho investigado y con el procesamiento de
Beltrame.

• El pedido de embarque del equipaje fue el 14 de setiembre y habría sido impartido antes del viaje autorizado por
Arriete. El arribo de las valijas coincidió con la presencia de Beltrame en Madrid. Si se admitiera que aquel pedido fue efectuado el 16 de setiembre desde la capital española, resulta innecesario, por lo obvio, señalar la importancia de la autorización del viaje de Beltrame efectuada por Arriete.

• Carecen de sustento las explicaciones que dio
Arriete con respecto a las razones que motivaron la decisión de autorizar el viaje de Beltrame a Madrid a entrevistarse con hipotéticos inversores.

• Beltrame no constituía un interlocutor apropiado para que un supuesto capitalista invirtiera 300 mil euros en una empresa de aeronavegación internacional. Sobre este punto, los camaristas sentenciaron que Beltrame era jefe de atención al pasajero en Ezeiza y carecía de experiencia en el área comercial y financiera. «Su cargo era el último del escala gerencial, el más bajo», acotaron los jueces. Además, Beltrame no llevaba documentos que respaldara una supuesta inversión.

• Si SW necesitaba imperiosamente conseguir dinero,
no tiene una explicación lógica que no se hubieran extremado los recaudos para llevar a buen término la propuesta financiera y que no haya intervenido el vicepresidente de la empresa Enrique Montero, quien se encontraba en Madrid.

• Arriete reconoció que, previo al viaje de Beltrame, tuvo una entrevista con los españoles José González Villar y Toimil Batán. Por lo tanto, no desconocía la relación del matrimonio español con Beltrame. Y afirman: «Resulta relevante recordar que las cuatro valijas fueron embarcadas irregularmente en Ezeiza, presuntamente por un pedido efectuado por la pareja a Beltrame».

• Arriete tuvo interés para la designación de Walter Beltrame en Ezeiza. No sólo habría valorado los antecedentes personales de Beltrame sino que en virtud de ser el hijo del jefe del Aeropuerto («SW tenía constantes problemas operativos con los vuelos y esa relación nos facilitaba las cosas»), hacía más factible la operatividad.

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