La Comisión de Juicio Político de Diputados ya tiene en la mira a dos jueces más de la Corte, Antonio Boggiano y Augusto Belluscio, que serán acusados por la causa Meller, la misma que permitió la destitución de Eduardo Moliné O'Connor y que, teniendo en cuenta el precedente, habilitará la puerta de salida para Adolfo Vázquez, identificado por su pertenencia a la denominada-«mayoría automática» menemista.
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Los sumarios sobre Boggiano o Belluscio podrían iniciarse antes de que termine el año o en 2005, más allá de que todavía no hay directivas de Olivos, donde se ordenó el enjuiciamientode magistrados afines al menemismo.
Los legisladores de todas las bancadas que vienen participando de la «renovación» del máximo tribunal acordaron utilizar la misma vara que los llevó a cargar contra Julio Nazareno, Moliné, el fallecido Guillermo López y Vázquez. «Si enjuiciamos a todos ellos por el fallo que emitieron en el caso Meller, corresponde que hagamos lo mismo con los otros ministros que suscribieron ese pronunciamiento», explican en la comisión para justificar el acuerdo interno de continuar con la zaga de acusaciones, aun cuando tendrán que esperar a que termine el Senado de voltear a Vázquez a fines de noviembre o comienzos de diciembre. Este juramento secreto de los miembros de Juicio Político no tiene todavía aval del bloque PJ o del gobierno de Néstor Kirchner que no dio instrucciones precisas sobre el particular. Hasta ahora, la bancada peronista ponderó la posibilidad de embestir contra Boggiano, otrora miembro de la «mayoría automática», si bien hace unos meses había más inclinación a hacerlo antes con Belluscio.
• Caso emblemático
El cambio de orden de prelación -todavía no zanjadoobedecía a cuestiones prácticas: la UCR, que debe acompañar cualquier puja contra la Corte para que sea exitosa, parecía poco dispuesta a eyectar a este ministro que ingresó en tiempos de Raúl Alfonsín.
En cualquier caso, los diputados de la comisión no quieren discriminar a las víctimas, más allá de lo que se resuelva en Labor Parlamentaria, el PJ o en Casa de Gobierno. Y, en ese sentido, Meller -el caso que involucra a una contratista del Estado que reclama una deuda millonaria de la ex Entel por la confección de guías telefónicassigue siendo la carpeta emblemática.
A pesar de que a Moliné se le endilgó supuesto mal desempeño también en Magariños y Macri, los senadores, que ofician de jueces en estos procesos, sólo consideraron válidos los argumentos de aquella causa. Con Vázquez, a quien se le agregó Dragonetti de Román al trío de expedientes mencionados, se repetiría la destitución en base al caso Meller. No sólo pesa el precedente senatorial, sino también el fallo de la Corte de conjueces que dejó firme la remoción de Moliné.
Durante las próximas semanas (casi con seguridad en la primera quincena del mes que viene), la comisión sólo tiene previsto reunirse para desestimar sendos pedidos de juicio político contra Kirchner, auspiciados por particulares que señalan al primer mandatario como responsable de la crisis de inseguridad o bien sostienen que el santacruceño habría incurrido en una mentira en el affaire de los casetes con escuchas telefónicas referidas al atentado a la AMIA.
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