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Cromañón: familiares quieren que declare ahora Vilma Ibarra
Vilma Ibarra
«Si Ibarra sabía, como él mismo dijo, que el área de inspecciones era un focazo de corrupción y pone al frente una persona que no estaba capacitada, es responsable como Omar Chabán, quien sabía lo que podía ocurrir y no hizo nada para evitarlo», explicó Bergenfeld.
Fiszbin está acusada de presunto homicidio culposo y presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público. Hará su declaración, momento para el cual la querella preparó más de 100 preguntas, pero además llevará un escrito que ya tiene cerca de 200 hojas. En esa redacción que prepara su abogado, Marcelo Saimer, trata de describir cómo funcionaba el área a su cargo y cómo se organizaban los controles nocturnos a los locales bailables, una mecánica que intenta descifrar el juzgado para establecer quiénes fueron los responsables de no clausurar República de Cromañón a pesar de tener vencida la habilitación que emiten los Bomberos de la Policía Federal.
Fiszbin desligaría su responsabilidad en funcionarios de menor jerarquía que la que ella tenía al momento de ocurrir el incendio, que la encontró festejando el fin de año en el exterior, desde donde debió regresar a presentar su renuncia.
La causa judicial ya lleva 14.000 fojas, y además hay un sumario de varios cuerpos que se está realizando contra cuatro ex coordinadores de inspectores y tres inspectores, a los que la Justicia citaría luego de las declaraciones de Fiszbin, Gustavo Torres (su segundo) y la adjunta Ana Fernández.
Los abogados de la querella, además de pedir la declaración testimonial de Vilma Ibarra, quieren demostrar también la amistad entre Torres y Alberto Fernández, dentro de la hipótesis que manejan con respecto a que los nombramientos no se habrían hecho por las capacidades técnicas de las personas.
Torres, también llamado a indagatoria para el 10 de abril, se desempeñó como director general del área de Control desde octubre de 2004 y luego de la tragedia fue removido cuando ingresó a la gestión Juan José Alvarez. Ana Fernández, de vinculación con el legislador porteño Jorge Giorno, ocupaba el cargo de Torres con anterioridad, pero luego sus tareas fueron menores. Esa ex funcionaria alegará que no tenía, al momento de lo ocurrido, ninguna relación con los operativos de inspecciones y que, anteriormente, a mediados del año pasado, se le hizo un requerimiento a Chabán acerca de las condiciones de habilitación del boliche República de Cromañón, que para ese entonces, de acuerdo con la documentación que remitió el encargado del local bailable -preso y procesado- estaba en regla.


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