Cromañón: con López sobreseído, se aleja indagatoria a Ibarra

Judiciales

La Cámara del Crimen revocó el procesamiento por homicidio culposo y dictó el sobreseimiento, ayer, de Juan Carlos López, quien se desempeñaba como secretario de Seguridad cuando ocurrió el incendio en Cromañón, donde murieron 194 personas. La decisión del tribunal parece alejar definitivamente la posibilidad de que Aníbal Ibarra sea alguna vez imputado por la tragedia.

López fue desvinculado del caso junto a otros dos ex funcionarios de la gestión de Ibarra. Se trata del ex subsecretario de Seguridad Enrique Carelli y del ex director general de Servicios de Seguridad Privada Vicente Rizzo, quienes estaban procesados por el delito de presunto « incumplimiento de los deberes de funcionario público».

La trascendente decisión generó malestar entre los familiares que ya anunciaron que apelarán el fallo ante la Cámara de Casación y que, de ser necesario, recurrirán a la Corte Suprema.

El desprocesamiento del ex cuñado y más directo colaborador de Ibarra fue decidido en voto unánime por los mismos jueces que en su momento dejaron en libertad al empresario Omar Chabán. Se trata de los camaristas María Laura Garrigós de Rébori, Gustavo Bruzzone y Rodolfo Pociello Argerich.

En un escrito de 115 carillas, ese tribunal consideró que no existían elementos suficientes para corroborar que López estaba al tanto de la situación caótica en la que desempeñaba su cargo, entre ellos la ex subsecretaria de control comunal Fabiana Fiszbin, procesada por supuesto incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Precisamente, el juez Julio Lucini había procesado al ex secretario porteño porque no había tomado las medidas que permitieron realizar un correcto control de los boliches clase «C» y que pudieron haber provocado la clausura de Cromañón antes de la tragedia, así como no ocuparse de lograr que sus subordinados cumplieran con los deberes a su cargo.

Sin embargo, y en una aguda crítica a la labor del juez Lucini, quien estuvo al frente de la causa entre febrero y diciembre pasado, la cámara consideró que:   

  • «Con sólo mirar la diversidad de funciones de la secretaría a cargo de López, se puede advertir lo dificultoso que resulta para quien se encargue de ella poseer un conocimiento profundo de todos los problemas que existen en la Ciudad de Buenos Aires vinculados a su competencia.»   

  • «Es prácticamente impensable que funcionarios tales como el ministro de Seguridad bonaerense o el de la Nación sepan qué ocurre con las condiciones de seguridad de los almacenes, los locales de baile, los geriátricos y los hoteles y además sepa lo que sucede con las fuerzas de seguridad que operan en su jurisdicción.»   

  • «Esas funciones son tan disímiles entre sí que hacen que casi por definición ese conocimiento no pueda pretenderse con un grado de profundidad como lo hace el juez de grado.»

  • (López sabía) que «se había depurado el padrón de locales bailables, que se estaban haciendo inspecciones en los locales de baile y que se procedió a clausurar gran parte de los locales inspeccionados, pero ignoraba que había locales bailables sin inspeccionar hacía casi dos años».   

  • «Nada de lo expuesto implica que esta sala considere que la gestión política desarrollada por López fue buena o regular, o que las cosas no se pudieron haber hecho de otro modo. Es más, muchas de las críticas a su gestión efectuadas por el juez de grado podrían ser compartidas por los suscriptos, pero no se puede olvidar que solamente serían eso, críticas de gestión que, a lo sumo, podríamos efectuar en nuestro rol de ciudadanos habitantes de esta Ciudad de Buenos Aires y no en el de jueces penales.»

    La desvinculación del estrecho colaborador de Ibarra era leída como una derrota a los intentos del llevar al destituido alcalde porteño a tribunales.

    Algunos abogados de las víctimas de la tragedia consideran que el veredicto de ayer se ciñe sólo a la situación de López. Y especulan con la posibilidad de que la actual juez del caso María Angélica Crotto ignore el fallo de sus superiores y decida citar a indagatoria a Ibarra.

    De este modo, sostienen que el eventual sobreseimiento de López es relativo porque puede demostrarse que por responsabilidad jerárquica Ibarra tuvo más conocimiento de las irregularidades que López. Hacen referencia a todas las voces de alarmas y advertencias que se hicieron desde distintos organismos sobre una eventual tragedia en la Ciudad.

    «Esto no es por escalafón. No es obediencia debida. Hay responsabilidades subjetivas dentro de la tragedia», dijo el abogado Fabián Bergenfeld.

  • Responsabilidades

    Además, consideran que la revisión del procesamiento de López no incluyó el expediente del juicio político contra Ibarra donde fue expuesto «un sinnúmero» de pruebas que determinaron el desplazamiento de Ibarra como jefe porteño. Amén de esas expectativas, lo cierto es que el fallo de ayer señala que la responsabilidad de los funcionarios llega hasta el cargo de Fiszbin, mientras que los legisladores responsabilizaron de la tragedia a Ibarra.

    La cámara, además, adoptó otras dos decisiones, vinculadas con los músicos de Callejeros (ver aparte) y con los cuatro policías de la Comisaría 7ª.

    Respecto de los policías, quedaron firmes los procesamientos contra el ex comisario Gabriel, el ex subcomisario Juan Carlos Díaz y los agentes Ramón Sosa y Cristian Villegas.
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