Deciden hoy conjueces la suerte de Moliné en la Corte

Judiciales

Comenzará a definirse hoy el último recurso que tieneen el país Eduardo Moliné O'Connor para lograr su reincorporación a la Corte Suprema de Justicia.

Nueve conjueces decidirán si convalidan la destitución dispuesta por el Congreso o, por el contrario, lo restituyen en su cargo. Si le cierran las puertas, el ex ministro acudirá a un tribunal internacional.

Se anticipaba anoche un final abierto. Se afirmaba que Moliné O'Connor había logrado sumar un voto más a su reclamo y que un juez pediría una postergación de 48 horas para resolver su decisión. Sin embargo, una ajustada votación de cinco contra cuatro no le alcanzará al ministro para volver al máximo tribunal de Justicia.

Una fuente reconoció a este diario que la votación podría salir en ese sentido,
«o, seis a tres». Los presidentes de las Cámaras federales no logran unificar un criterio sobre la legalidad o inconstitucionalidad de la suspensión que el Congreso le aplicó a Moliné. Si primara la sensatez, deberían rectificar que el Congreso no puede suspender a un ministro mientras se sustancia su juicio político.

Sin embargo, hay conjueces que apoyarían su voto contra Moliné en el dictamen que hace tres semanas hizo conocer el procurador general de la Nación
Luis González Warcalde, quien se pronunció por rechazar el planteo del destituido juez supremo aduciendo, entre otros argumentos, que se trata de «una cuestión política no judiciable».

Un borrador de voto que discutieron los conjueces en sus últimas reuniones avanza sobre ese concepto y se apoya sobre la reforma constitucional de 1994, que estableció un mecanismo para el juzgamiento de los jueces de tribunales inferiores y dejó en manos del Congreso, en una órbita estrictamente política, el de los ministros de la Corte.

El acuerdo de hoy podría ingresar en un cuarto intermedio hasta mañana o el viernes, cuando se emitirá un fallo definitivo. Si Moliné no logra imponer su reclamo por esta vía, el ex vicepresidente de la Corte Suprema tiene pensado recurrir a un tribunal internacional, tal como ocurrió con un juez supremo peruano al que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó reponer en su cargo.

Sobre esta cuestión
hay jueces que opinan que el caso peruano es distinto del de Moliné, porque la destitución en la Corte de Lima se produjo sin respetar las garantías del debido proceso y la defensa en juicio, lo que -afirman-aquí no habría ocurrido.

No es éste el pensamiento de otros conjueces que sostienen que el Congreso no debió arrogarse las facultades de suspender a un ministro.
Este error podría invalidar todo el proceso que siguió después hasta la destitución de Moliné.

Además, recuerdan que por esta anomalía la votación del Senado fue tan justa y que costó tanto esfuerzo que los legisladores no pudieron sancionar a
Moliné con una inhabilitación especial para ejercer cargos públicos como pretendía el gobierno.

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