Rodolfo Canicoba Corral, juez federal a cargo de la causa sobre los supuestos sobornos en el Senado dispondrá hoy la citación a declarar a Carlos Chacho Alvarez junto con Fernando de la Rúa, Alberto Flamarique y Fernando de Santibañes. El juez quiere comenzar tomando declaración a los integrantes del Poder Ejecutivo del gobierno de la Alianza y luego ampliarla a los senadores involucrados por Mario Pontaquarto, prosecretario parlamentario del Senado en esa época y ahora arrepentido que reconoce haber pagado él mismo las famosas coimas por la reforma laboral, lo que originó el nuevo impulso en la causa. Canicoba Corral se hizo cargo de la causa durante el fin de semana a su regreso de la provincia de Entre Ríos. En realidad, el juez federal tenía licencia hasta hoy, por lo que la firma de su juzgado quedó a cargo de Norberto Oyarbide, que le tomó declaración a Pontaquarto el viernes pasado. Pero fuera de la declaración del ex funcionario del Senado, para hoy se espera que Pontaquarto presente al juzgado el listado con los nombres de los senadores que habría recibido parte de los $ 4,3 millones que supuestamente se distribuyeron en sobornos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Esa lista habría sido confeccionada en una PC, pero tendría presuntamente agregados manuscritos del ex senador salteño Emilio Cantarero, en cuyo living Pontaquarto dice que dejó los fondos que retiró de la SIDE para la supuesta compra de voluntades.
La decisión de citar a Chacho Alvarez, que hasta ahora aparece más como renunciante moralizador que como involucrado frente al hecho, partió de las múltiples declaraciones que se hicieron durante el fin de semana que acusan al ex presidente desde haber prestado su despacho para que Flamarique «operara» desde allí hasta haber presionado a los diputados del Frepaso para que se votara la reforma laboral sin chistar.
Un ejemplo, ayer, fue Alberto Rodríguez Saá, gobernador de San Luis: «Se está tratando de distraer a la opinión pública. Hay que investigar por qué la SIDE estuvo envuelta en el tratamiento de una ley... Chacho Alvarez es el principal culpable. Era el vicepresidente, tenía poder y había participado de absolutamente todas las negociaciones de la ley. Además, Chacho no hizo la denuncia, se subió después al tema», dijo.
Por eso en la misma ronda de testigos convocados, que se anuncia será cuantiosa, estarán también Elisa Carrió, Héctor Maya, Augusto Alasino, Antonio Cafiero y Alicia Castro.
Castro, por caso, denunció ayer que cuando la reforma laboral se trató en Diputados «mientras Pontaquarto repartía los sobres en el Senado, el día del tratamiento de esta ley, Chacho Alvarez se instaló en la presidencia de la Cámara de Diputados llamando uno por uno a los diputados díscolos del Frepaso para exhortarlos a votar a favor de la reforma o a retirarse del recinto», dijo.
Otras declaraciones que interesaron al juez, por ejemplo, son la de Alasino, que consideró directamente que la aparición del testimonio de Pontaquarto, «es una maniobra política de Chacho Alvarez y compañía» o Maya, ex senador entrerriano, que precisó que la «negociaciones de la reforma laboral se realizaron en el despacho del vicepresidente» o la de Cafiero que precisó: «Lo único que hizo Chacho fue montarse sobre las denuncias existentes. Sólo investigó los 'ñoquis' del Senado». Canicoba Corral tiene paralelamente, una causa conexa a la investigación de los sobornos en la reforma laboral por violación del secreto del sumario donde también está involucrado Chacho Alvarez. El juez investiga allí cómo el expediente de la investigación sobre sobornos, en la época en que la causa era llevada por el juez Carlos Liporaci, llegó a ser publicado íntegramente por este diario, después de haber sido enviada, en secreto, a la Comisión de Asuntos Constitucionales de los Senadores. En ese momento este diario tuvo acceso al expediente que fue publicado en partes en la edición de papel y completo en ambitoweb, cuando todavía regía el secreto del sumario. Canicoba Corral investiga el camino del expediente enviado al Senado por Liporaci: llegó primero al despacho del vicepresidente de la Nación, luego un ordenanza lo llevó a la Casa Rosada -donde Chacho Alvarez estaba temporalmente a cargo de la Presidencia- y 48 horas después volvió al Senado en manos de un empleado en un sobre abierto sin custodia. Recién allí fue depositado en Asuntos Constitucionales. Esas 48 horas son las que investiga el juez.
Dejá tu comentario