8 de octubre 2004 - 00:00

Justifican en Buenos Aires designación de Falbo

María del Carmen Falbo
María del Carmen Falbo
Si pesaba sobre María del Carmen Falbo una carga crítica, a raíz de su estrecho vínculo con Eduardo Duhalde -lo que le quitaría independencia para actuar-, la ex diputada les regaló otros argumentos a sus detractores al designar a su sobrina, Susana Elena Deferrari, como su mano derecha en la Procuración de Justicia bonaerense. En verdad, para este diario, si se cuida que no haya derivaciones -por caso transformarse en «influyente» por el parentesco y la posibilidad de corrupción- debe permitírsele al funcionario rodearse de gente de su confianza, inclusive con parentesco, si asume responsabilidad en un Estado burocrático, poco eficiente y en muchas partes corrupto.

No sólo por tratarse de un caso de nepotismo, sino porque lo hizo previa reforma de una norma tradicional que impedía a los funcionarios de la Justicia nombrar a parientes cercanos. Falbo es criticable por garantista exagerada, por las malas reformas que apoyó y por cuidar las espaldas de Duhalde en la destrucción del Banco Provincia por «amiguismo».

• Mediación

Medió en ese trámite la propia Corte que, con voto dividido, modificó una acordada que prohibía designar a personas con tres grados de parentesco indirecto. Vía una acordada del 29 de setiembre, bajó a dos grados en nivel de imposibilidad para nombrar a familiares.

Ayer, Falbo y los jueces que avalaron la modificación expusieron los argumentos de por qué el nombramiento y por qué la decisión de retocar la norma.

El presidente de la Corte, Eduardo De Lázzari, explicó a través de un comunicado que se dispuso ese cambio por considerar que la persona propuesta contaba con «relevantes condiciones profesionales» y comparó que, en caso de intervención judicial, los magistrados están impedidos de actuar en causas que involucran a parientes de hasta segundo grado indirecto.

Según
De Lázzari, se hizo una corrección adecuada.

Falbo, en tanto, aseguró que nunca ocultó su vínculo con
Deferrari cuando elevó la propuesta de designación y arguyó que, por el cargo que desempeña, quien esté al frente de la Procuración debe contar con «colaboradores honestos, capaces y de máxima confianza».

Además, resaltó que la designación de su sobrina se realizó a través de un procedimiento
«transparente» y destacó los antecedentes y experiencia de la designada cuya asunción está prevista hoy.

En el gobierno hubo silencio de radio sobre la cuestión.
Felipe Solá dijo que hasta tanto no dialogara con Falbo, no emitiría opinión. De todos modos, fuentes oficiales plantearon lo inoportuno del nombramiento.

En rigor -entendían-, la designación le da fundamentos a
Juan Carlos Blumberg -el más duro crítico de la designación de Falbo- para volver a cuestionar a la ex diputada.

Deferrari
se desempeñará como relatora de la Procuración con un sueldo básico de 2.243 pesos que más extras y antigüedad oscilaría entre 4.500 y 5.000 pesos.

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