11 de junio 2003 - 00:00

Más lenguaje agresivo en la Corte: carta de Maqueda

Alas 7.45 de ayer, Juan Carlos Maqueda le encomendó a su secretaria atravesar los pasillos todavía en penumbras del cuarto piso del Palacio de Tribunales para entregar una explosiva carta al presidente de la Corte, Julio Nazareno. La recibió Leandro Arenas, el jefe de custodia, y minutos después un impertérrito Nazareno repasaba los seis párrafos de la misiva. Sin protocolo y con términos filosos, Maqueda le pedía la renuncia a la presidencia del máximo tribunal de Justicia.

El cordobés, designado hace cinco meses por Eduardo Duhalde para reemplazar a Gustavo Bossert en la Corte Suprema y a quien algunos de sus pares suelen impiadosamente acusar de «infiltrado político», descargó una andanada de críticas contra el titular del tribunal que lo ubicaron en la misma línea de embate que hace una semana abrió el presidente Néstor Kirchner, que siguió el Congreso y de la que tomó debida nota el gobierno de los Estados Unidos, tal como ayer lo admitió Colin Powell.

Maqueda
le sindica al presidente de la Corte carecer de palabra mesurada y de tono moderado que «sea la expresión de la buena educación y del equilibrio emocional que debe tener un hombre que imparte justicia».

En tono espeso, le recriminó que, «por el contrario (los argentinos, redactó), se encontraron con el grotesco de una sobreactuación mediática de baja calidad, de lenguaje vulgar, chabacano y pendenciero, que agrede las buenas costumbres y pone en riesgo el respeto por la cabeza del Poder Judicial».

Y con mayor contundencia, lo instó a «dar un paso al costado» con un tono que en los Tribunales de Talcahuano no se recuerda: «Usted no se ha comportado con el decoro que las normas éticas exigen de un juez del más alto tribunal, por eso le solicito la renuncia a su cargo. Usted no me representa, he sentido vergüenza ajena cuando vi el triste espectáculo de su presencia en los medios masivos de comunicación».

A Nazareno le llevó pocas horas responder. Con una misiva de escasas líneas, el presidente de la Corte le retrucó a Maqueda, le enrostró «falta de decoro y ética» por la forma en que se dirigió hacia su persona y le sugirió que presente la carta en la reunión que hoy tendrán todos los ministros del tribunal. Sin embargo, «no correrá sangre» en la Corte. Es poco probable que Maqueda logre encolumnar detrás de su pedido de renuncia al resto de los jueces supremos y sí es muy posible que su fuerte reclamo quede en soledad. Aunque, vale acotar, que ministros en disidencia como Augusto Belluscio, Enrique Petracchi y Antonio Boggiano le expresaron verbalmente su respaldo porque no están de acuerdo con los dichos de Nazareno.

Pero, además, existe una cuestión matemática: la «línea Maqueda» no reúne los votos para conseguir la renuncia de Nazareno, sobre todo porque el presidente de la Corte conserva aún el apoyo del vicepresidente, Eduardo Moliné O'Connor, y de los ministros Carlos Fayt, Adolfo Vázquez y Guillermo López.

• Juramento

Por otra parte, los ministros se han jurado evitar desmadradas confrontaciones que los muestren ante la opinión pública como un verdadero «nido de víboras» y no una corte de Justicia.

La estocada de
Maqueda prácticamente no tiene antecedentes. Siquiera la renuncia de José Severo Caballero en la era de Raúl Alfonsín o la de Antonio Boggiano ocurrieron con un pedido de frontalidad como el que expuso ayer el juez supremo. En aquella oportunidad, una mayoría de los ministros compuesta por cinco miembros dejó conocer (aunque no públicamente) su disconformidad con la forma en la que se estaba conduciendo la Corte, por lo que ambos pusieron a disposición sus renuncias.

El pedido de
Maqueda se registró 24 horas antes de que la Corte vuelva a reunirse para tratar temas, entre ellos el denominado caso Lema, de un ahorrista que solicitó que vuelva a ser redolarizado su depósito en dólares. Un fallo que -como adelantó este diario- no verá la luz hoy porque hay decisión en los integrantes del tribunal de no profundizar las diferencias que mantienen con el gobierno de Kirchner. En esa postura, y así se lo comunicaron al resto de sus pares, están los jueces Carlos Fayt y Adolfo Vázquez.

Pero no sólo las disidencias entre
Nazareno y Maqueda sacuden los endebles cimientos que durante años supieron anidar a los miembros de la Corte Suprema.

• Rumor

Ayer fue insistente un rumor que aseguraba que el internacionalista Boggiano podría ser blanco, también, de un pedido de juicio político bajo la acusación de abandono de su cargo y denegación de justicia.

El pedido tendría como fundamentos el hecho de que, en el mes de feria,
Boggiano había sido designado como juez de turno y, sin embargo, se ausentó del país la mayor parte del tiempo, dejando a Augusto Belluscio, el otro magistrado de feria, solo para resolver; y los dos meses y medio que se ausentó con posterioridad, desde fines de marzo hasta hace pocos días.

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