1 de julio 2004 - 00:00

Oposición a Argibay de senadores

Carmen Argibay
Carmen Argibay
V arios obispos del interior reforzaron ayer su discreta campaña contra la incorporación de la jueza Carmen Argibay a la Corte Suprema. Con sigilo, llaman a los senadores que deben analizar si convalidan o no a la candidata propuesta por Néstor Kirchner para cubrir la vacante que dejó el renunciado Guillermo López.

Las dudas que dejó Argibay en su audiencia pública de la semana pasada sobre el comienzo de la vida del feto --opinó que era «una cuestión médica»- alentaron la inquietud de los sacerdotes.

Organizaciones católicas restaron valor a las aclaraciones de la aspirante, quien admitióque no era abortista o «atea militante» simplemente, no creo en Dios», se sinceró la jurista), según se había declarado a medios periodísticos. La postulante se había calificado como «militante» del ateísmo en un reportaje que después -ante senadoresintentó negar sin mucha convicción.

La primera consecuencia de semejante despliegue de la Iglesia es que la Comisión de Acuerdos, que encabeza el peronista riojano Jorge Yoma, peleaba ayer de a una las firmas del dictamen que habilitará el tratamiento del pliego de la magistrada en el plenario de la Cámara alta.

Al mediodía de la víspera, sólo había cuatro avales, todos del PJ: Yoma, Sergio Gallia (Neuquén), Sonia Escudero (Salta) y, obviamente, el santacruceño Nicolás Fernández, si bien el primero descontaba acoplar, entre otros, a los radicales Gerardo Morales y Mabel Capos que dejarían a sólo 2 senadores de distancia el despacho de mayoría.

Los miembros del bloque UCR todavía no fijaron una posición unánime sobre el tema, de acuerdo con lo que se juramentaron a puertas cerradas.

Las perspectivas -hay un par de legisladores del PJ que for-man parte de esa dependencia que se niegan a adherir y otros que dudan-indican que
el debate acerca de Argibay en el recinto podría postergarse otra semana. Es decir que recién bajaría el miércoles 14, en lugar de la semana que viene tal cual había adelantado el lunes este diario. Abona esta posibilidad la expectativa de que haya libertad de conciencia en el oficialismo -y no voto con disciplina de bloque-para confirmar a esta jueza que integra el Tribunal Penal Internacional que juzga los crímenes en la ex Yugoslavia.

Yoma
, a pesar de estos contratiempos, confía en que el cuerpo aprobará el diploma con el aval de 2/3 de los presentes en 6 días, sin dilaciones, y la jueza ingresará en el máximo tribunal. Resultará crucial el regreso de China de Cristina Fernández de Kirchner para que el Ejecutivo ajuste los números, sobre todo, en el PJ, en caso de ser necesario.

• Resistencia

Anoche, cuando vencía el plazo para colectar las rúbricas en Acuerdos, seguía la caza de senadores dispuestos a votar en comisión a Argibay. Esta situación podría demorar, por cuestiones reglamentarias, el debate en el hemiciclo. En la comisión, ya conocen la falta de predisposición de Eduardo Menem y de Rubén Marín a acompañar la promoción. Esta resistencia podría contagiar a Ramón Saadi, quien suele coincidir políticamente con sus pares de La Rioja y de La Pampa.

Más allá del optimismo de
Yoma, habrá que esperar los resultados de la inorgánica, pero intensa campaña de la Iglesia. El obispado de San Juan, a cargo de monseñor Alfonso Delgado, se aseguró la oposición del trío de delegados locales.

Los oficialistas
Luis Martinazzo y Nélida Martín (quien pidió una prórroga de su licencia en la banca), más Nancy Avelín (Cruzada Renovadora), anticiparon que votarán contra Argibay a los medios de prensa provinciales.

Desde San Luis, la adolfista
Liliana Negre de Alonso milita su pronunciamiento anti-Ar gibay, mientras el obispo Jorge-Luis Lona inició un trabajode concientización sobre el radical Jorge Agúndez.

Representantes eclesiásticos con sede en Entre Ríos, según trascendió, telefonearon a la reemplazante de
Jorge Busti en la senaduría, Laura Martínez Pass de Cresto, para convencerla de la inconveniencia de levantar la mano a favor de la postulante de Kirchner.

La Iglesia podría lograr otra baja en el bloque oficialista:
Antonio Cafiero, quien suele atender sugerencias de ese ámbito, especialmente, cuando afectan cuestiones tan sensibles como la protección del niño por nacer. El El veterano bonaerense ya votó contra la civilista Elena Highton de Nolasco, aunque lo hizo bajo el argumento de que había jurado por los Estatutos del Proceso.

Curiosamente, había adherido al penalista
Eugenio Zaffaroni, a pesar de compartir este antecedente con la jueza.

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