23 de febrero 2005 - 00:00

Perlas poco conocidas de la otra historia

Es sorprendente el notable rally del juez Carlos Liporace por cuanto medio radial o televisivo tenga la luz encendida. Asombra, al menos, frente a la reserva y silencio que mantuvo durante meses sobre el mismo tema -el contrabando de droga a España en un avión de Southern Winds-, ya que el episodio data de setiembre del año pasado. Compartió esa distracción olvidadiza -cuando se supone que la Justicia descorre velos, no los oculta- con otros interesados en el tema: la Fuerza Aérea, el Ministerio de Defensa, la Secretaría de Transporte, la SIDE, la Sedronar, la Policía, el Ministerio del Interior. Pero esta mutación del magistrado, repentina y seguramente obligada por el no menos repentino estado público del caso, también impulsa un recorrido por datos sueltos, poco conocidos y sugerentes, vinculados a la causa:

• De pronto, el caso aparece -tal vez lo sea- como uno de los más importantes de la Justicia. Sin embargo, los procedimientos han sido lentos, el juez se tomó las vacaciones correspondientes y hasta quien lo reemplazó (Horacio Artabe) le dictó la falta de mérito a un funcionario de la compañía aérea que, en Madrid, esperaba a los pasajeros vip antes de que bajaran del avión, les evitaba trámites y habitualmente se desplazaba con un auto de la misma marca que usó James Bond en su último film.

• Nadie puede explicar por qué uno de los hermanos Maggio (Christian) hizo la denuncia del contrabando de la droga en una fiscalía de la Capital Federal, cuando hubiera correspondido esa declaración en un juzgado de la provincia. Se supone que lo aconsejó un abogado, el mismo que le sugirió utilizar la figura de la «identidad reservada» en lugar de su propio nombre y apellido (tal vez, sería su explicación, para tomar precauciones ante posibles represalias por si señalaba a poderosos del narcotráfico). No se entiende, sin embargo, cómo trascendió su identidad cuando estaba « tabicado» como de «reservada»: es una falla gravísima -tampoco se sabe que exista un sumario al respecto- porque hace peligrar un instrumento judicial, investigativo, que se imaginaba clave para la lucha contra el tráfico de estupefacientes.

• Fuentes externas señalan que existen videos, y que la Policía cordobesa contaría con ellos, sobre una pareja que ha dejado valijas en Ezeiza. El origen de la pesquisa empezaría con la instalación de una antena especial de uno de los sospechosos en el Cerro de las Rosas.

• Si existen cuestionamientos al juzgado penal-económico de Liporace, también éstos se pueden extender a todo el fuero: antes de fin de año, casi corporativa y simbólicamente, los magistrados de ese sector judicial firmaron una carta en la que felicitaban a la Policía Aeronáutica (la misma que descabezó Néstor Kirchner) por sus tareas de control en los aeropuertos.

• El empresario Martín Varsavsky, quien ha negado cuestiones que reconocía en su sitio Web (ver Ambito Financiero del viernes pasado), ayer hizo declaraciones que no parecen compadecerse con lo que ya citan en el expediente otros involucrados. Al parecer, dispone de memoria selectiva.

• Cuando ocurrió el episodio del abandono de las maletas con 60 kilos de droga, en Madrid, en esa misma fecha Juan Maggio -titular de Southern Winds- debió oblar una significativa suma a la empresa portuguesaque le cedió uno de los aviones internacionales de la compañía. Quienes piensan con suspicacia por esa casualidad, observan que no suelen tener problemas de deudas aquellos que están en el negocio de la droga.

• Aunque sea anecdótico, el hecho de que el funcionario Ricardo Jaime trate de separarse de la relación que mantenía con el empresario Maggio ha promovido testimonios de espontáneos que dicen lo contrario y, al margen del vínculo exclusivamente formal (empresa que trata con el Estado y los funcionarios con los dueños de ésta) aseguran que ambos compartían gustos, por no hablar de intereses, comunes.

• Parece que un ex empleado de la compañía, de apellido Machado y con formación policial, a quien Christian Maggio despidió de Southern Winds, se presentó en el juzgado para suministrar información sobre la compañía aérea, la Policía Aeronáutica y los funcionarios del gobierno. Hay quienes confían en esos datos.

Dejá tu comentario