21 de julio 2004 - 00:00

Precedente: la Corte bonaerense admitió interrumpir embarazo

Buenos Aires - Otro fallo vinculado con un caso de aborto por anencefalia promete sentar precedente, ahora en el ámbito de la Justicia bonaerense: por primera vez, la Suprema Corte permitió que una mujer embarazada de ocho meses interrumpa el embarazo debido a que el feto padece una malformación congénita incompatible con la vida fuera del útero.

No es, sin embargo, el primer fallo en este sentido en nuestro país. Como se recordará, en enero de 2001 otro caso sentó un histórico precedente en la jurisprudencia argentina y obligó a los miembros de la Corte Suprema a levantar la feria y a reunirse en sesión extraordinaria para debatir este trascendente tema humanitario. En esa oportunidad, el máximo tribunal hizo lugar al reclamo de una pareja que previamente había recurrido a un tribunal de la Ciudad de Buenos Aires.

Meses después, una solicitud similar surgió en el ámbito de la provincia de Buenos Aires y fue la misma Corte bonaerense que ahora avala el procedimiento la que rechazó el pedido y volvió a dejar la trascendente decisión en manos del tribunal nacional.

Por eso el nuevo fallo sienta un especial antecedente, ya que es la primera vez que la Corte bonaerense se pronuncia a favor en un caso de estas características. Además, es sumamente importante, porque recomienda al resto de los tribunales bonaerenses que autorice la inducción del parto cuando se esté frente a patologías de este tipo.

Los hechos que derivaron en la interrupción de este embarazo se iniciaron durante el sexto mes de embarazo, cuando los médicos le diagnosticaron a una mujer de 39 años que el bebé era descerebrado y, por eso, con pocas posibilidades de sobrevivir.

• El caso

La mujer recurrió al Tribunal III de Familias de la Plata y pidió que la autorizaran a poner fin al embarazo, solicitud que fue rechazada. Fue entonces cuando la madre elevó su pedido a la Corte bonaerense, que finalmente permitió el procedimiento quirúrgico.

La anencefalia es la ausencia de una gran parte del cerebro y del cráneo, originada por un defecto del tubo neural que se presenta al comienzo del desarrollo del feto. Una vez diagnosticada, no puede tratarse. Aunque no se conoce por qué se produce, existen posibles causas vinculadas con las toxinas ambientales y la baja o la falta de ingestión de ácido fólico durante los tres primeros meses de embarazo. La anencefalia se manifiesta en 4 de cada 10 mil embarazos, y no todos los casos llegan a término, ya que en muchas oportunidades se produce un aborto espontáneo.

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