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Todo el peronismo se une para la protesta
Parálisis
Curiosamente, ni el gobernador bonaerense ni sus espadas parlamentarias habían salido públicamente a solidarizarse. Preocupado por el pedido de la fiscalía, Menem se distrajo para leer un informe que señala que la desocupación llegó a 20,5% en el país y a 22% en la provincia de Buenos Aires.
Hoy, a las 9, José Luis Gioja recibirá en su despacho a sus colegas Bauzá, Menem y Carlos Corach, más los diputados Humberto Roggero, Eduardo Camaño, Mario Das Neves y Saúl Ubaldini. La idea es acordar puntos de vista para cuando lleguen los gobernadores.
Anoche, ya habían desplegado 150 sillas en el salón Azul del Senado, donde se desarrollará un encuentro a puertas cerradas, previo a la difusión de un documento partidario.
En la víspera, los peronistas coparon los micrófonos. Bauzá dijo que «indudablemente el pedido del fiscal Stornelli esconde intencionalidades políticas, a seis meses de la elección de renovación legislativa». Si bien el legislador dejó a salvo la supuesta responsabilidad del gobierno «en esta campaña», sostuvo que «seguramente hay alguien interesado en afectar al peronismo que está detrás de este fiscal». «El fiscal le falta el respeto al (ex) presidente en todo sentido», afirmó el mendocino.
El senador Menem subrayó que «hay que determinar a qué intereses non sanctos está respondiendo este fiscal (por Stornelli).
•Sólo los Kirchner, ausentes
Cristina Fernández de Kirchner fue la única diputada que se rebeló ayer contra la cadena solidaria que montó el PJ alrededor de Carlos Menem. Durante la reunión de bloque, la santacruceña rompió la armonía entre menemistas y duhaldo-ruckaufistas, que dejaron a un lado querellas domésticas para unirse en una defensa común.
«Yo tengo opinión propia en este tema y me parece una barbaridad lo que hicieron ayer (por el martes) en la conferencia de prensa», comenzó a quejarse, mientras observaba a Humberto Roggero que -en compañía del senador José Luis Gioja-denunció una «campaña sucia» contra el peronismo.
«Me parece -sobreactuó el enojo la dama-que deberían haberme consultado antes de hablar en nombre de todos.» Sus comprovincianos, fieles escuderos de ella y de Néstor Kirchner, asintieron en silencio.
El resto tampoco abrió la boca para replicarle y siguieron como si nada, salvo Oraldo Britos. El puntano la paró en seco. «Mire, compañera Kirchner, estamos aquí, le guste o no, porque Menem es un compañero nuestro», comenzó.
La esposa del gobernador de Santa Cruz se hizo la desentendida. «Ustedes pedían votar la ley de los poderes especiales, ¡y miren como les pagan ahora!», siguió mirando a los animadores del subloque menemista. Britos volvió a la carga. «Vos no tenés autoridad moral para decir lo que estás diciendo; el primero que se sentó a negociar con Cavallo los subsidios para la Patagonia fue tu marido», le reprochó provocando sonrisas nerviosas de los presentes.
Antes, los seguidores de Menem se conmovieron con las muestras de afecto de quienes responden a Eduardo Duhalde y Carlos Ruckauf. La mayoría coincidió en que: a) la solicitud del fiscal Carlos Stornelli no es seria y tiene un fuerte contenido político, y b) la inconveniencia de hacer una defensa corporativa.
El más jugado resultó el bonaerense José María Díaz Bancalari. «No tengo problemas en ir al recinto a tratar este tema y, si se pudre todo, que se pudra», se envalentonó con su clásica voz aguardentosa.


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