P.: ¿Esperan un repunte para lo que resta de 2026?
G.A.P.: Vemos un repunte, pero muy acotado. La desinflación de estos últimos meses ayudará a mejorar levemente el salario real y eso traccionará, en parte, el consumo. Pero será marginal y no un rebote o un crecimiento importante. Creemos que la actividad va a mejorar, pero que será tenue.
P.: En los últimos dos años implementaron medidas paliativas para hacer frente al freno de la actividad, ¿van a continuar promoviendo rebajas impositivas para aliviar la situación del porteño?
G.A.P.: Venimos tomando esas decisiones desde hace dos o tres años. Son medidas de alivio. En el caso de Ingresos Brutos, por ejemplo, la devolución de saldos a favor que antes demoraba tres o cuatro meses ahora se concreta en 48 horas. Bajamos IIBB a más de 140.000 monotributistas no profesionales. También redujimos el Impuesto de Sellos a la refinanciación de tarjetas de crédito y préstamos personales, teniendo en cuenta lo que está pasando con la morosidad de las deudas familiares. Y eximimos temporalmente del pago del Impuesto Inmobiliario y ABL a gastronómicos y hoteleros. El consumo está deprimido y los comercios están bastante complicados, y para nosotros es necesario poder incentivarlo de estas formas. Sabemos que son medidas de alivio, más que cambios estructurales, pero es complejo hacer reformas en un contexto en el que todavía no hay claridad de crecimiento económico.
P.: ¿Qué lugar ocupa en ese plan el programa de Desendeudamiento Familiar que aprobó la Legislatura porteña?
G.A.P.: Creemos que favorecer el desendeudamiento de las familias ayudará a reactivar la economía. El refinanciamiento le permitirá al endeudado afrontar pagos mensuales más bajos y le dará más poder de consumo, lo cual puede contribuir a impulsar más rápido la actividad. Hay 10 bancos adheridos, lo que para nosotros fue importante. Sabíamos que muchas entidades ya lo estaban haciendo. Realmente creemos que es reactivante y a nosotros también nos va a ayudar, ya que permitirá generar nuevos créditos, o de mayor volumen, que tendrán su impacto en la recaudación a través de Ingresos Brutos.
P.: La semana pasada se reglamentó el RIMI CABA. Además, este año la Ciudad adhirió al RIGI. ¿Esperan un impacto de las inversiones en la economía en el corto plazo?
G.A.P.: Tienen curvas de inversión que son largas en el tiempo, sobre todo RIGI, que debe tener autorización del Gobierno Nacional y eso les da estabilidad impositiva a los proyectos. En CABA quizá es el menos relevante. En el caso del RIMI creemos que puede ser reactivante porque son proyectos de inversión que tienen como requisito generar valor y que, por lo tanto, traerán nueva recaudación a la Ciudad. Pero no impactará en el cortísimo plazo porque iniciar los procesos de inversión demandará tiempo. En temporalidad, el desendeudamiento familiar va a hacer que se reactive un poco más el consumo en el corto plazo, RIMI posiblemente a mitad del año que viene y RIGI difícilmente tenga un impacto de acá al final de 2027.
Gustavo Arengo Piragine, ministro de Hacienda y Finanzas de la Ciudad de Buenos Aires.
"Estamos trabajando para emitir hasta u$s150 millones en el mercado local"
P.: A principios de mes, S&P le mejoró la calificación a la Ciudad. ¿Prevén salir al mercado?
G.A.P.: Sí, estamos trabajando para emitir hasta u$s150 millones en el mercado local. Unos u$s75 millones se destinarán a la construcción de pasos bajo nivel y la eliminación de barreras urbanas. Y otros u$s75 millones para comprar formaciones para las líneas A y C de subtes. Ya veníamos avanzando con estos proyectos que se veían en la calle, sobre todo los pasos a nivel, pero también se pagó el anticipo para adquirir los vagones que van a estar entregando a fin de año y que estarán en funcionamiento a principios del año que viene.
P.: ¿Cuál es la fecha estimada de salida?
G.A.P.: Hoy te puedo decir que, potencialmente, sería esta semana. En principio, el jueves. Esos serían los tiempos. Hoy tuvimos una reunión con el consorcio de bancos y estaríamos avanzando en esa línea. Obviamente, siempre dependiendo del contexto del mercado, es decir, que no haya ningún ruido, pero estamos apuntando a hacerlo este jueves.
P.: ¿Bajo qué condiciones será la emisión?
G.A.P.: En noviembre y mayo habíamos emitido a seis y nueve años de vida promedio en el mercado internacional. Ahora estamos viendo una ventana de oportunidad en el mercado local y estamos trabajando para que sea a dos años y medio con una fecha aproximada de marzo de 2029. Será a tasa CER más el spread que se va a licitar.
P.: ¿Qué tasa de referencia habría que mirar para la colocación que esperan hacer?
G.A.P.: Decirte una tasa sería imprudente porque eso depende del contexto del mercado, pero queremos ser competitivos con las tasas de referencia de los soberanos y del resto de los subsoberanos. Nosotros somos “AAA”. A diferencia de otras jurisdicciones, en los Fondos de Asistencia Laboral (FAL) pueden adquirir los títulos de los subsoberanos con “AAA” y somos los únicos a nivel local. Entonces creemos que eso también es una ventaja para nuestros títulos, aparte de la reputación crediticia de la Ciudad: en términos internacionales siempre estamos dos escalones por encima de la calificación del Gobierno nacional.
P.: El monto máximo será de hasta u$s150 millones, ¿y el piso?
G.A.P.: Vamos a poner un piso inicial de u$s75 millones. Esto es importante: el máximo será de hasta u$s150 millones. Vamos a buscar tomar financiamiento a tasas competitivas y creo que nos va a ir bien. Somos optimistas.
P.: ¿Participarán las mismas entidades bancarias y financieras locales que formaron parte de la última salida al mercado?
G.A.P.: Sí. En aquel entonces también habíamos trabajado con cuatro internacionales: Deutsche Bank, JP Morgan, Santander y el BofA. En el plano local habían estado Santander, Galicia, Banco Ciudad, Balanz Capital Valores y Puente Hnos. En este caso, los locales se repiten todos y estamos sumando a Allaria y Facimex.
P.: Habló de una “ventana de oportunidad”. Además de la calificación de S&P, ¿qué otros guiños recibieron recientemente para salir al mercado?
G.A.P.: Además de la mejora en la calificación, necesitábamos la autorización de Nación. Ya tenemos el visto bueno del Ejecutivo y del Banco Central para que los bancos puedan adquirir nuestros títulos. Pero también vimos que las tasas CER locales de referencia habían estado en su momento un poco altas y ahora empezaron a comprimir. Además, las últimas emisiones nacionales empezaron a ser más de corto y menos de largo plazo. Eso para nosotros era relevante porque era lo que hacía que las tasas de referencia largas estuvieran un poco más elevadas por la alta cantidad de emisiones. Por eso vemos una oportunidad para salir ahora.
P.: ¿Cuál es el nivel de deuda vs. PBI de CABA actualmente?
G.A.P.: Estamos por debajo del 20%. Entre 2018 y 2025 la Ciudad no salió al mercado porque las tasas eran altísimas. En todo ese tiempo decidimos pagar deuda, lo que nos llevó a un nivel bajísimo de deuda sobre ingreso. Durante esta gestión lo que hicimos fue rollear la deuda en dólares que nos vencía entre el 2025 y el 2027 por un total de u$s890 millones. Eso lo hemos hecho con las dos emisiones de noviembre del 2025 y mayo de este año por u$s1.100 millones y nos permitió refinanciar todos los vencimientos de este período de gestión. La última colocación fue con una tasa de 7,375, la más baja en la historia de la Ciudad.
P.: ¿Sobre esa base están parados hoy en día para financiar los proyectos?
G.A.P.: Exactamente. Prácticamente sostuvimos nuestro stock con mayores ingresos en dólares por la apreciación cambiaria. Esto hizo que los niveles sean más competitivos hoy en día. En ese contexto enviamos las leyes a la Legislatura porque teníamos capacidad para tomar deuda. Fuimos aprobando los proyectos a su tiempo y medida y ahora que vemos que hay ventanas de oportunidad vamos saliendo al mercado para financiarlos. En el medio tuvimos la aprobación del BID por u$s85 millones para implementar la historia clínica electrónica. Ya teníamos la aprobación por u$s300 millones para toda la renovación de los coches de la línea B, que eso también está muy avanzado con la CAF para la firma de los contratos. De todas maneras es importante dejar en claro que no significa que vayamos a salir a tomar deuda en cualquier momento. No teníamos ni tenemos necesidades urgentes de salir a emitir.
Sobre el Presupuesto de CABA: "Vamos a sostener el equilibrio fiscal para 2027"
P.: En breve deberán enviar el Presupuesto 2027 de CABA a la Legislatura porteña, ¿mantendrán la meta de equilibrio fiscal por sexto año consecutivo?
G.A.P.: Así es. Vamos a estar presentando el 30 de septiembre el Presupuesto de la Ciudad. No puedo brindar demasiados detalles, pero sí puedo adelantar que vamos a sostener el equilibrio fiscal para 2027. La semana pasada el Gobierno nacional presentó sus metas y sobre eso nosotros tenemos que reestructurar parte del proyecto. El texto final todavía está en proceso de revisión, pero te puedo decir que vamos a sostener todas las decisiones que venimos tomando, como el ordenamiento de las cuentas públicas, que nos permiten salir al mercado, tener las calificaciones que tenemos y planificar obras estructurales como la línea F.
P.: En octubre abrirán la licitación para la nueva línea de subte, ¿esperan salir al mercado próximamente para financiar la obra?
G.A.P.: Este año nos aprobaron las autorizaciones de financiamiento y estamos trabajando también en eso. Pero hay que entender que es un proyecto de seis años, que tiene un pipeline largo y que la idea de eso va a ser financiarlo también en etapas. Entonces, de vuelta, vamos viendo las distintas ventanas para hacerlo de la forma más conveniente para la Ciudad. Sin duda, tener equilibrio fiscal nos permitirá poder tener acceso a financiamiento a buenas tasas.
P.: ¿Qué mirada tiene sobre las metas del presupuesto que presentó Nación? ¿Creé que son variables cumplibles en términos de inflación, dólar y de la macroeconomía en general?
G.A.P.: Creo que son variables razonables y que son muy similares al REM del BCRA, a diferencia de lo que ha ocurrido en otros años. Recuerdo que en 2022 la proyección de la inflación era del 30% y terminó siendo arriba del 100%, y que en 2023 era del 50% y terminó arriba del 200%. Eran unos gaps de tres o cuatro veces sobre las variables que distorsionaban demasiado el Presupuesto. En la Ciudad, cuando hay diferencia tenemos que pedir a la Legislatura una ampliación presupuestaria, mientras que en Nación siempre se utilizó como recurso discrecional. Pero en esta oportunidad creemos que son bastante cercanas a la realidad.