Política

Lado B del debate porteño: de la baja tensión entre candidatos a los temas ausentes

El debate estuvo dominado por un clima de cordialidad entre Rodríguez Larreta, Lammens, Tombolini y Solano. Chicanas futbolísticas, saludos afectuosos y dos temas que brillaron por su ausencia.

Un debate prácticamente sin cruces, municipalizado y con una rutina televisiva que aportó con más periodistas en pantalla que candidatos detrás de los atriles. Durante casi dos horas, el primer debate obligatorio para Jefe de Gobierno de la Ciudad transcurrió en un clima de cordialidad entre los cuatro candidatos delante y detrás de las cámaras.

El actual Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta (Juntos por el Cambio), fue el último en ingresar al estudio de televisión del canal público de la Ciudad. Lo aguardaban desde hacía unos minutos quienes le disputan su lugar en las oficinas de Parque Patricios el próximo 27 de octubre: Matías Lammens (Frente de Todos), Matías Tombolini (Consenso Federal) y Gabriel Solano (FIT-Unidad).

En la previa al inicio del debate los cuatro posaron distendidos para los fotógrafos. Ante un estudio de televisión colmado por los equipos de campaña y la prensa, intercambiaron algunas chicanas futbolísticas que anticiparon el clima de distensión que se avecinaba.

Los candidatos fueron seguidos de cerca por sus compañeros de listas, quienes ocuparon las primeras filas acomodadas para la ocasión. Allí se los vio a los candidatos a vicejefe de Gobierno, Diego Santilli y Gisela Marziotta, quienes se saludaron afectuosamente antes de acomodarse en sus respectivos asientos.

Por parte del oficialismo también dieron el presente el candidato a diputado Maximiliano Ferraro, los candidatos a senadores Guadalupe Tagliaferri y Martín Lousteau, quien hace cuatro años estaba frente a cámara debatiendo contra Larreta y ahora observaba desde la primera fila a su compañero de proyecto político.

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Matías Lammens, Horacio Rodríguez Larreta, Gabriel Solano y Matías Tombolini.
Matías Lammens, Horacio Rodríguez Larreta, Gabriel Solano y Matías Tombolini.

En tanto, desde el Frente de Todos estuvieron el candidato a diputado nacional Fernando “Pino” Solanas y los postulantes para el Senado, Mariano Recalde y Dora Barrancos. Por el lado de Consenso Federal se lo vio a Marco Lavagna, quien busca asegurar su renovación en Diputados, banca a la que aspira la candidata del FIT, Myriam Bregman también presente en el debate porteño.

Lo dicho, el primer debate obligatorio de la Ciudad dejó pocos momentos de tensión. Casi sin referencias al escenario electoral a nivel nacional, los intercambios entre los candidatos estuvo dominado por la agenda municipal. Situación que favoreció al Jefe de Gobierno porteño que aprovechó cada una de sus intervenciones para lanzar una catarata de cifras sobre su gestión. Párrafo aparte se lo llevaron dos temas que prácticamente brillaron por su ausencia en el debate: género y transporte.

La estructuración del debate dejó pocos espacios para situaciones fuera del libreto. Apenas dos momentos despertaron la sorpresa en los campamentos de las agrupaciones políticas y ambos tuvieron como protagonista al candidato de la izquierda. El primero ocurrió cuando el periodista Guillermo Andino se olvidó de presentar a Solano en el inicio del debate y el segundo, cuando sobre el final, el actual legislador porteño llamó explícitamente a no votar por Rodríguez Larreta.

Consumado el debate, los equipos de campaña se abalanzaron sobre el catering que incluyó empanadas, gaseosas y agua. Cuando se habilitó el menú, un integrante del equipo del FIT soltó entre risas: "Abran cancha que llegamos con hambre". En la otra punta de la improvisada barra un histórico armador porteño devenido en oficialista degustaba una empanada mientras conversaba con legisladores de la oposición.

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