15 de diciembre 2025 - 11:00

Aunque no lo creas, mostrar todo en redes tiene un significado profundo, según la psicología

La exposición diaria en plataformas virtuales revela aspectos internos de los que nunca te diste cuenta.

Compartir todo en redes sociales tiene un impacto negativo en la salud mental.

Compartir todo en redes sociales tiene un impacto negativo en la salud mental.

Las redes se volvieron parte central del día a día y miles de usuarios comparten fotos, actividades y momentos personales, sin pensarlo previamente. Para muchos, este hábito ya forma parte de su vida, atravesando sus vínculos, trabajo y pasiones.

De todas formas, atrás de ese impulso hay una explicación psicológica, que los especialistas analizan constantemente. La necesidad de una reacción inmediata, el deseo de sentirse acompañado y la búsqueda de presencia social hacen que lo privado se vuelva público.

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Adicción al teléfono

Adicción al teléfono

¿Qué significa compartir todo en redes, según la psicología?

Según Jorge E. Catelli, psicoanalista y docente de la Universidad de Buenos Aires, la exposición constante en plataformas digitales está ligada a un deseo profundo de ser visto. Lo que antes quedaba dentro del hogar o de un círculo íntimo ahora circula ante desconocidos, creando una escena que involucra a parejas, amistades y familiares que, sin buscarlo, terminan envueltos en comparaciones, celos y tensiones.

El especialista explica que esta conducta es un intento de recibir reconocimiento y también como una vía para escapar de la sensación de aislamiento. Publicar imágenes o historias ofrece una respuesta rápida de otros usuarios, algo que da una sensación de acompañamiento, aunque sea pasajera.

Martín Etchevers, psicólogo de la UBA, explica que todas las personas buscan algún tipo de validación social, y que Internet ofrece una respuesta rápida, pero muy corta en el tiempo. Estudios citados por medios internacionales indican que la publicación excesiva puede estimular la búsqueda de dopamina asociada a los "me gusta" y comentarios positivos.

La construcción de imágenes cuidadas, filtradas y pensadas para terceros tira abajo el disfrute del momento. Esto se debe a que las actividades como una comida con amigos pasan a ser una excusa para generar contenido antes que un espacio para compartir en privado.

Catelli agrega que esta práctica refuerza un "yo ideal", producido y editado, que no coincide con la vida cotidiana. La distancia entre ambas versiones puede generar ansiedad, malestar y una sensación interna de fragmentación cuando la realidad no acompaña esa figura proyectada en la pantalla.

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