Desde los inicios de la coctelería el vino formó parte de recetas favoritas como el popular ponche, el sofisticado kir royale, la famosa sangría y el tinto de verano que hoy vive un revival en la ciudad.
Cócteles con blancos, rosados y espumantes: dónde probar las creaciones más innovadoras
Mezclas refrescantes y fáciles de tomar en un atractivo recorrido por distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires y alrededores.
Bestial Fly Bar.
Para seguir encontrándole nuevas facetas a la “bebida nacional” o apaciguar el calor con mezclas refrescantes y fáciles de tomar, proponemos once lugares para disfrutar los mejores cócteles a base de vino blanco, rosado y espumante.
BESTIAL FLY BAR
Entre las creaciones más originales de Bestial Fly Bar, el cóctel Gardel se distingue por su elegancia y potencia aromática. Servido en una impactante cabeza bestial con forma del mítico cantor, rinde homenaje al espíritu porteño con una mezcla de Chardonnay Saint Felicien, reducción de Malbec Saint Felicien, vodka Absolut de peras, frutos rojos y almíbar simple, logrando un balance perfecto entre dulzura, acidez y sofisticación. Ideal para acompañar platos de inspiración nikkei y latinoamericana —como los langostinos en panko o las gyozas de cerdo y nira, con salsa de soja, sésamo, lima y verdeo—, este cóctel sintetiza el sello creativo del rooftop. En un entorno que combina luces de neón, vegetación exuberante y una vista 360° de Buenos Aires, Bestial Fly Bar convierte cada copa en una experiencia sensorial que fusiona gastronomía, arte, música y coctelería de autor.
Dirección: Humboldt 2495, piso 11, Palermo.
SENDERO
La coctelería de Sendero dialoga con la identidad del restaurante a través de cócteles inspirados en distintos “senderos” del mundo. El Ruta del Vino celebra la uva en todas sus expresiones: combina vino rosado y espumante con un almíbar de flores que realza notas frescas típicas de los blancos, glucosa de frambuesa que evoca el perfil frutal de los tintos y una gelatina de naranja como guiño a los vinos naranjos. Un recorrido completo en un solo trago. Por su parte, el Camino de las Conservas mira a la tradición rural argentina, donde el vino y el vermut eran parte de la mesa cotidiana y las conservas permitían resguardar sabores antes de la heladera. El cóctel lleva Chardonnay, Carpano Bianco y mermelada casera de naranja, logrando un perfil complejo con dulzor, acidez, frescura, burbujas y un toque picante, con un aroma a naranja que se percibe desde el primer sorbo. Estos cócteles reinterpretan el vino desde una mirada contemporánea y celebran el espíritu creativo que define la barra de Sendero.
Dirección: Av. Rafael Obligado 6600, Costanera Norte.
WINO
En Palermo abrió un resto wine que acerca el ritual del vino sin matar al bolsillo. Se trata de Wino, un espacio donde la bebida nacional marca el pulso de la experiencia y se disfruta sin rigideces. La carta reúne más de 120 etiquetas a precios de vinoteca —con añadas históricas, selecciones internacionales y proyectos independientes— además de 15 vinos por copa y flights semanales de cuatro copas pensados para comparar estilos, regiones y varietales en una atmósfera cuidada, pero descontracturada. La cocina, estacional, breve y diseñada para compartir, acompaña con platos que realzan cada sorbo. Si bien el vino ocupa el centro de la escena, la coctelería también tiene su espacio con mezclas frescas y precisas, donde las burbujas se lucen. Es el caso del French Royale, una combinación ligera y aromática de gin, espumante extra brut de Bodegas López, almíbar de hibiscus y limón, servido en copa flauta, ideal para abrir la noche o maridar un tapeo.
Dirección: Thames 1347, Palermo.
GRANERO
Granero se ubica en Rincón de Milberg, en un espacio que reúne sustentabilidad, cocina casera de lujo, carnes premium, pastas caseras y pescas. En este marco, la imponente barra ubicada en un lugar preferencial del salón ofrece creaciones clásicas y de autor. Un destacado es Chico Estrella, ganador del concurso Gran Bartender 2024, preparado con Gancia, limoncello, vino blanco, manzana verde, tomillo, ananá y cordial de naranja. La combinación presenta un perfil construido a partir de capas aromáticas, ideales para degustar tanto al principio como al final de la comida.
Dirección: Olivares 190, Rincón de Milberg, Tigre.
NEKO
Neko propone una mirada moderna de la cocina nikkei, donde Japón y Perú se entrelazan con recetas de otras tradiciones asiáticas. En su local de Belgrano, el formato restaurante se vive en un salón con guiños a la estética japonesa, ideal para disfrutar sushi premium, ceviches, tiraditos y platos calientes de autor. La barra acompaña con una coctelería pensada en sintonía con la propuesta gastronómica: sabores limpios, aromáticos y con un claro pulso asiático. Dentro de esa línea destaca el Kushi, elaborado con gin, huacatay, pepino y vino blanco, y se trabaja mediante un proceso de clarificación que le otorga transparencia y una textura tersa. Se sirve en vaso corto, bien frío, y se termina con hojas frescas de huacatay, que realzan su aroma herbal y su carácter delicadamente peruano.
Dirección: La Pampa 1391, Belgrano; Velasco 471, Villa Crespo; Mercedes 3940, Villa Devoto.
LA BOQUERÍA
Con sus platitos típicos de España y sus cortes bien argentos, La Boquería es un bodegón moderno que celebra el maridaje cultural de la inmigración con un toque de sofisticación que seduce tanto a turistas como a locales. Esa fusión también se refleja en su coctelería, donde el tinto de verano —un clásico español que ganó popularidad en Argentina— ocupa un lugar destacado. En La Boquería le dan una vuelta de tuerca refrescante: lo elaboran con vino rosado y jugo de limón, logrando un trago más liviano, cítrico y luminoso, perfecto para quienes buscan frescura sin perder intensidad. Su sabor combina suavidad frutal, una acidez vibrante y un final delicadamente aromático, lo que lo convierte en el acompañamiento ideal para sus tapas o simplemente para disfrutar en la veredita de la icónica esquina de Soler y Fray Justo Santa María de Oro cuando cae el sol.
Dirección: Soler 5101, Palermo.
RONCONCON
En Caballito, Ronconcon propone un viaje por los sabores de América Latina, en un recorrido que abarca Venezuela, Colombia, México, Perú, Ecuador y Argentina, siempre con ingredientes autóctonos y una impronta casera. Pero si hay un aspecto que define la identidad del lugar es su coctelería de espíritu latino, una barra colorida donde los sabores tropicales, las frutas frescas y los guiños regionales marcan el ritmo de la noche. Entre las sugerencias, Emilio Bruno —bartender y dueño del lugar— destaca el Paloma Spritz, una versión fresca del clásico mexicano preparada con tequila Corralejo Blanco, vino blanco, cassis, pomelo y soda. Es aromático, perfecto para maridar con la intensidad de los platos de la carta, como la arepa de bondiola con barbacoa de tamarindo, los tacos de entraña marinada, chuleta ahumada, frijoles y salsa macha, el ceviche de pesca blanca con leche de tigre de ají amarillo, mango verde y jalapeños, o las croquetas de ají de gallina.
Dirección: Scalabrini Ortiz 651, Villa Crespo.
TANTA
Tanta, el restaurante del reconocido chef Gastón Acurio, combina la esencia de la cocina criolla peruana con un enfoque contemporáneo que se refleja tanto en sus platos abundantes como en su coctelería de autor. Entre sus propuestas destaca el Pisco Punch de Frutas, un cóctel fresco y aromático preparado con pisco, vino torrontés, puré de fruta de estación y un delicado toque de ají limo. Esta bebida resulta ideal para acompañar algunos de los sabores más representativos del menú, como el Cebiche Don Braulio con leche de tigre al ají amarillo y tortitas de choclo, los Montaditos de Langostinos Mar y Tierra en pan de campo con salsa de ajillo, o el Arroz Melosito, un risotto criollo en salsa chupe con langostinos y pesca del día.
Dirección: Esmeralda 938, Retiro.
DEL RÍO CANTINA
En el corazón de Saavedra, Del Río Cantina se erige como un templo de los sabores reconfortantes, haciendo honor a la mejor tradición de las cantinas de barrio, con una marcada impronta ítalo-argentina. Su carta es un paseo nostálgico que recupera clásicos: desde contundentes entradas bodegoneras y minutas que se creían olvidadas, hasta pastas artesanales. Para maridar esta propuesta sustanciosa, la barra ofrece una cuidada selección de vinos y coctelería de autor. De esta última, brilla con luz propia el Jacarandá, un trago especialmente concebido para refrescar en esta época del año. Elaborado con vino blanco Nicasia Blancs de Blanc, limón, frutilla, ananá y agua tónica, se sirve en vaso largo y es una combinación frutal y efervescente, el acompañamiento indicado para un mediodía o una cena en la cantina.
Dirección: Av. García del Río 2957, Saavedra.
BONARIO
Ubicado en Villa Urquiza, Bonario ofrece una propuesta mediterránea que combina tradición y modernidad en un ambiente cálido, ideal para disfrutar de platos caseros, vinos seleccionados y cócteles refrescantes. Entre ellos destaca El Bona Vibra, un cóctel que lleva vodka, vino blanco Puramun, almíbar artesanal de manzana y el toque cítrico del jugo de lima. Este cóctel marida con algunos de los favoritos de la carta, como los buñuelos de espinaca y muzzarella con alioli, los boquerones con pickles y mostaza antigua, o la clásica tortilla de papa y cebolla.
Dirección: Avenida Congreso 5702, Villa Urquiza
SUSHICLUB
En SushiClub, que se distingue por su propuesta de sushi fusión y cocina de tendencia asiática, la coctelería propia busca complementar los sabores agripicantes de su carta con creaciones únicas, como el cóctel Fresco y Tardío. Esta bebida se elabora a base de vino blanco dulce, lima en cubos, reducción de maracuyá y almíbar -previamente preparados-, y se presenta en un vaso diamante de 350 cc. Con un perfil fresco, cítrico y delicadamente dulce, resulta un maridaje ideal para cualquier plato, y puede disfrutarse a cualquier hora del día o como un excelente aperitivo.
Direcciones: Alicia Moreau de Justo 286, Puerto Madero.





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