A sus 101 años, el doctor John Scharffenberg, nutricionista graduado de Harvard y profesor asociado en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Loma Linda, California, sigue activo tanto físicamente como intelectualmente. Scharffenberg ha dedicado su vida a promover hábitos saludables, y su experiencia personal lo convierte en un modelo vivo de sus enseñanzas.
El médico, quien vive en North Fork, California, con su hijo, ha superado la esperanza de vida promedio de su familia. Su madre falleció a los 60 años debido a la enfermedad de Alzheimer, y su padre murió a los 76 años a causa de un infarto. La etapa más crítica para mantenerse activo es entre los 40 y los 70 años, un período en el que muchas personas tienden a relajarse, comer en exceso y adoptar un estilo de vida sedentario.
A pesar de su avanzada edad, el doctorScharffenberg continúa viajando y compartiendo su mensaje en todo el mundo. El año pasado visitó Madagascar y Europa, y este año tiene programada una conferencia en Las Vegas.
El doctor considera que el ejercicio es incluso más importante que la alimentación. Durante su mediana edad, dedicó gran parte de su tiempo a trabajar en una propiedad montañosa al norte de Fresno, donde cultivó un jardín de 0,8 hectáreas con 3.000 plantas de fresa, 80 árboles frutales y viñedos.
El control del peso es otro de los pilares de la longevidad, según el doctor. Ser ligeramente obeso ya aumenta el riesgo de padecer enfermedades como diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardíacas y cáncer.
Scharffenberg sigue una dieta vegetariana desde los 20 años. Su alimentación se basa en productos de origen vegetal, aunque incluye leche y huevos. Entre sus alimentos favoritos se encuentran frutas como mangos y caquis, frutos secos como las macadamias, semillas y papas.
El consumo excesivo de azúcar es otro factor que Scharffenberg considera perjudicial. En promedio los humanos consumen 22 cucharaditas de azúcar añadida al día, lo que puede provocar obesidad, enfermedades cardíacas y otros problemas de salud.
El doctor aconseja limitar el consumo de grasas saturadas, que están presentes principalmente en productos de origen animal. Al menos del 6% de las calorías diarias deben provenir de estas grasas, lo que equivale prácticamente a una dieta vegetariana.