4 de febrero 2026 - 14:00

El sorprendente poder de las mascotas para detectar cambios en la salud, según la ciencia

Estudios científicos avalan lo que antes se creía como un mito y demuestran que los animales tienen la capacidad de percibir señales que se escapan de lo humano.

Las mascotas y su hablidad para detectar enfermedades en los humanos, según la ciencia.

Las mascotas y su hablidad para detectar enfermedades en los humanos, según la ciencia.

Los relatos sobre mascotas que anticipan enfermedades o cambios emocionales en sus dueños dejaron de ser simples dichos para convertirse en un fenómeno respaldado por la ciencia.

Perros y gatos demuestran una capacidad sorprendente para percibir señales que escapan al sentido humano, gracias a su olfato agudizado y su sensibilidad a los cambios físicos y conductuales. Estudios científicos confirmaron que estos animales pueden detectar alteraciones en el organismo humano, incluso antes de que un diagnóstico médico lo confirme.

Lejos de lo sobrenatural, los expertos explican que las mascotas identifican modificaciones químicas, hormonales y de comportamiento en las personas con las que conviven. Estas señales, imperceptibles para los humanos, funcionan como un sistema de alerta temprana que complementa la evaluación profesional. La ciencia avanza en la comprensión de este fenómeno, mientras los dueños aprenden a interpretar las señales que sus compañeros peludos les brindan.

Mascotas millones perros Freepik

El rol de perros y gatos en la detección de cambios físicos y emocionales

Los perros destacan por su olfato excepcional, capaz de identificar compuestos orgánicos volátiles que el cuerpo humano libera en casos de enfermedades. Investigaciones científicas validaron su habilidad para detectar cáncer, diabetes y crisis epilépticas. Incluso reconocen infecciones e inflamaciones, gracias a su capacidad para percibir cambios moleculares invisibles para los humanos.

Organizaciones especializadas entrenan a estos animales para trabajar en ámbito médico, aunque los expertos insisten en que su rol es complementario: alertan, pero no diagnostican. Un perro que ladra insistentemente, se acerca demasiado o muestra inquietud inexplicable puede estar respondiendo a una señal física oculta.

Los gatos, aunque menos estudiados que los perros, también demuestran una sensibilidad notable a los cambios emocionales de sus dueños. Veterinarios y etólogos observaron que estos animales modifican su comportamiento frente a alteraciones como estrés, ansiedad o depresión. Acciones como aumentar el contacto físico, emitir maullidos diferentes, seguir constantemente al dueño o mostrar inquietud sin motivo aparente, suelen estar vinculadas a su percepción de las rutinas, el tono de voz y el lenguaje corporal humano.

Su capacidad no se limita a lo emocional: algunos gatos también reaccionan a cambios físicos, como dolores ocultos o fiebre, aunque su respuesta es más sutil que la de los perros.

Los especialistas coinciden en un punto clave: las mascotas no reemplazan a los médicos, pero su comportamiento puede ser una herramienta valiosa para identificar problemas de salud en etapas tempranas.

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