Durante muchos años, las rutinas de skincare que veíamos en las redes sociales estaban conformadas por miles de pasos y una cantidad exorbitante de productos, como sérums, tónicos, exfoliantes, mascarillas y todo tipo de activos. Sin embargo, este año se empezó a simplificar el proceso.
Cada vez más especialistas en dermatología y cuidado de la piel recomiendan rutinas más cortas, enfocadas en pocos productos y activos, pero que sean realmente efectivos. La idea de que menos es más gana terreno ante la saturación de productos y a las rutinas interminables que dominaron TikTok en los últimos años.
El impacto de tiktok en las rutinas de cuidado de la piel
TikTok se convirtió en una de las plataformas más influyentes en el mundo de la belleza, abarcando el cuidado capilar, el maquillaje, la moda y el skincare. Hay millones de videos muestran rutinas de diez pasos, productos coreanos, técnicas virales y recomendaciones rápidas, que cambian todas las semanas, con la aparición de nuevos tratamientos en el mercado.
Aunque muchas personas descubrieron rutinas, buenas recomendaciones y adquirieron hábitos positivos gracias a las redes sociales, muchos especialistas advierten que también se generó una gran cantidad de sobreinformación, que puede terminar siendo perjudicial para la salud de la piel.
La necesidad de probar cada producto nuevo o seguir rutinas de diez pasos terminó provocando en muchos casos, irritación, sensibilidad y daño en la barrera cutánea. Frente a esta problemática, los dermatólogos y cosmetólogos comenzaron a recomendar volver a lo básico: una rutina simple, efectiva y adaptada a las necesidades de cada piel.
La rutina básica recomendada por especialistas
Los especialistas coinciden en que una buena rutina diaria tiene que constar de 3 pasos esenciales: limpieza, hidratación y protección solar. Luego se pueden añadir activos que dependen exclusivamente de las necesidades de la piel de cada persona.
Durante el otoño e invierno, donde las bajas temperaturas y la calefacción suelen resecar más la piel, el foco está puesto en proteger la barrera cutánea y mantener la hidratación.
La rutina básica recomendada incluye:
- un limpiador que elimine impurezas
- una crema hidratante adecuada para cada tipo de piel
- protector solar todos los días, inclusive en invierno
- algún activo específico que responda a una necesidad puntual
La limpieza es el primer paso fundamental para mantener la piel sana. Durante el día, el rostro acumula maquillaje, restos de protector solar, suciedad y exceso de grasa, lo cual puede obstruir los poros. Por eso, usar un limpiador adecuado es clave. En pieles muy grasas, muchos especialistas recomiendan la doble limpieza, que consta en un usar primero un limpiador a base de aceite y luego complementar con un gel de limpieza. En cambio, las pieles sensibles o secas deberían optar por limpiadores suaves y fórmulas hidratantes.
La hidratación también cumple un rol muy importante, incluso en las pieles grasas. La elección del tipo de hidratante depende de la piel: las pieles grasas les va mejor cremas livianas o en formato gel, mientras que las pieles secas necesitan fórmulas más densas.
Por otro lado, el protector solar sigue siendo indispensable durante todo el año, incluso en invierno o en días nublados. Es importante cuidarse de el, ya que es una de las principales causas de:
- manchas
- envejecimiento prematuro
- daño cutáneo
En cuanto a los activos, es necesario fijarse la necesidad de cada piel y lo ideal es consultar con un dermatólogo antes de añadirlo a la rutina. Los activos más comunes en las redes son:
- retinol: ayuda a mejorar líneas de expresión, manchas y textura de la piel, aunque puede irritar si se usa en exceso o sin adaptación previa y es recomendado para mayores de 25 o 30 años
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vitamina c: se utiliza para aportar luminosidad, unificar el tono y ayudar a prevenir manchas causadas por el Sol
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niacinamida: uno de los activos más populares para controlar el sebo, reducir rojeces y fortalecer la barrera cutánea
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ácido hialurónico: se destaca por su capacidad de retener agua y mantener la piel hidratada y con efecto más relleno
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ácido salicílico: recomendado para pieles grasas, porque ayuda a destapar poros y reducir brotes
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ácido glicólico: exfoliante químico que mejora textura y luminosidad, aunque puede sensibilizar si no se usa correctamente
La saturación de productos
La nueva tendencia que apunta hacia rutinas mas simples también aparece como respuesta a un fenómeno cada vez más evidente: la saturación de productos y las recomendaciones pagas en redes sociales. En los últimos años, el mercado explotó con lanzamientos constantes, las cremas, sérums y tratamientos nuevos comenzaron a volverse virales todas las semanas, hasta llegar al punto en que muchas personas ya no sabían qué comprar ni qué necesitaba realmente su piel.
El cansancio frente a rutinas extensas y caras empezó a generar un cambio de mentalidad. Actualmente, la propuesta se inclina a reducir el volumen de productos y priorizar la calidad antes que la cantidad. Con la aparición constante de nuevas técnicas, activos milagrosos y productos favoritos que cambian todo el tiempo, se perdió el real objetivo de una rutina de skincare: que es cuidar la salud de la piel.
Los dermatólogos, por ejemplo, afirman que no tiene sentido usar cuatro despigmentantes distintos si antes no se incorporó lo más básico: un buen protector solar. Lo mismo ocurre con la hidratación o la limpieza diaria, porque sin esos pasos, cualquier rutina deja de ser efectiva.
Por eso, cada vez más especialistas recomiendan volver a lo simple: limpiar, hidratar y proteger. A partir de ahí, recién sumar productos específicos según las necesidades de cada persona y no solamente seguir lo que dicen las redes.