ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

6 de junio 2026 - 20:00

Por qué no se tiene que comer igual en invierno que en verano y cuáles son los alimentos clave

El clima invernal pone un alerta sobre nuestra alimentación y nos obliga a elegir un poco mejor nuestras comidas.

ver más

El invierno nos obliga a mejorar nuestra alimentación.

Imagen: Magnific

Con la llegada de las bajas temperaturas, el cuerpo humano enfrenta desafíos diferentes a los del verano. El frío obliga al organismo a realizar un mayor esfuerzo para mantener una temperatura corporal estable, lo que incrementa el gasto energético y modifica algunas necesidades de alimentación.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Por ese motivo, los especialistas recomiendan adaptar la alimentación según la estación del año. Consumir exactamente los mismos alimentos y en las mismas cantidades que durante los meses cálidos puede no ser suficiente para cubrir los requerimientos que aparecen durante el invierno.

Además, esta época suele coincidir con un aumento de resfríos, gripes y otras enfermedades respiratorias. Por eso, una alimentación equilibrada, rica en vitaminas y minerales, se vuelve una herramienta clave para fortalecer las defensas y cuidar la salud.

Comida

Conocé cuáles son los alimentos ideales para el clima invernal.

Qué necesita el organismo durante el invierno

Durante el invierno, el cuerpo necesita más energía para conservar su temperatura interna y hacer frente a las condiciones climáticas adversas. Esto no significa comer en exceso, sino incorporar alimentos que aporten nutrientes de calidad y contribuyan al correcto funcionamiento del sistema inmunológico.

Uno de los puntos más importantes es asegurar un adecuado aporte de vitaminas y minerales. La menor exposición al sol durante esta época puede favorecer déficits de vitamina D, mientras que el organismo también requiere cantidades suficientes de vitamina C, vitaminas del complejo B, vitamina A, vitamina E, hierro y zinc para mantener sus defensas en óptimas condiciones.

Asimismo, el cuerpo necesita mantenerse correctamente hidratado. Aunque la sensación de sed suele disminuir en los días fríos, el organismo continúa perdiendo líquidos, especialmente en ambientes calefaccionados. Por eso es fundamental sostener una buena ingesta de agua durante toda la jornada.

Comida

El cuerpo pide una alimentación diferente en invierno.

Cuáles son los alimentos clave para consumir en esta estación

Entre los alimentos más recomendados para el invierno se encuentran los pescados grasos, como el salmón o la caballa, los huevos y los lácteos fortificados. Estos productos aportan vitamina D, un nutriente fundamental para el sistema inmunológico y la salud ósea.

Los cítricos, como las naranjas, mandarinas, limones y pomelos, también ocupan un lugar destacado gracias a su contenido de vitamina C. El kiwi, el brócoli y los pimientos crudos son otras excelentes fuentes de esta vitamina, reconocida por su papel en la prevención de infecciones respiratorias.

Por otra parte, las zanahorias, espinacas y otras verduras de hoja verde aportan vitaminas A y E, esenciales para proteger las vías respiratorias. Las legumbres, los cereales integrales, los frutos secos y las semillas contribuyen con vitaminas del complejo B, además de minerales como hierro y zinc.

Comida

Además de ser más atractivas, las comidas de olla son necesarias para combatir el frío.

Las carnes magras también son una fuente importante de hierro y proteínas de calidad, nutrientes que participan en la formación y funcionamiento de las células del sistema inmune. Incorporar estos alimentos dentro de una dieta variada ayuda a mantener el organismo preparado frente a las exigencias del invierno.

Los hábitos que tenés que incorporar

La alimentación es solo una parte del cuidado integral durante los meses más fríos. Los especialistas destacan que mantener una hidratación adecuada es indispensable para el correcto funcionamiento del organismo. Aunque no aparezca la sensación de sed con frecuencia, es recomendable beber agua regularmente y complementar con infusiones sin exceso de azúcar.

Otro hábito fundamental es respetar las horas de descanso. Dormir poco o tener un sueño de mala calidad puede debilitar las defensas naturales del cuerpo, aumentando la susceptibilidad frente a virus y otras enfermedades comunes de la temporada.

Por último, la actividad física sigue siendo importante incluso cuando las temperaturas descienden. Caminar, entrenar o realizar ejercicios de forma regular ayuda a generar calor corporal, favorece la circulación, fortalece el sistema inmunológico y mejora el estado de ánimo, algo especialmente valioso durante los meses de invierno.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias