20 de enero 2026 - 11:30

Qué es la fotoprotección interna y cuáles son los alimentos que ayudan contra el sol

En verano, la dieta también puede sumar defensa: colores en el plato y grasas buenas ayudan a acompañar el cuidado de la piel.

El sol pega fuerte en verano y no todo se resuelve con crema: hay un enfoque que empieza en la cocina y vale conocerlo.

El sol pega fuerte en verano y no todo se resuelve con crema: hay un enfoque que empieza en la cocina y vale conocerlo.

iStock

En verano, el índice UV sube y la piel recibe más radiación sin que siempre lo notes. Por eso, además del protector clásico, crece una idea complementaria: reforzar la defensa desde adentro con lo que comés, para aguantar mejor la exposición cotidiana.

Eso se conoce como fotoprotección interna: no reemplaza la crema ni la ropa adecuada, pero puede sumar una capa extra al reducir el impacto de los radicales libres y la inflamación que deja el sol. La clave es entenderla como acompañamiento, no como permiso para “tostarse”.

calor verano.jpg
Carotenoides, vitamina C y grasas buenas: en verano, el plato puede sumar aliados discretos para bancar mejor el sol.

Carotenoides, vitamina C y grasas buenas: en verano, el plato puede sumar aliados discretos para bancar mejor el sol.

Cuidarse desde adentro: qué es la fotoprotección interna

La fotoprotección tiene varias opciones. La más efectiva sigue siendo la barrera física: ropa, sombra y horarios inteligentes. Después vienen los fotoprotectores en crema para las zonas expuestas. En paralelo, la fotoprotección interna apunta a algo distinto: mejorar la respuesta del cuerpo frente a la radiación, con nutrientes que sostienen la salud de la piel.

En términos simples, el sol puede disparar procesos oxidativos que aceleran el fotoenvejecimiento y, con el tiempo, aumentan riesgos dermatológicos. Ahí entran los antioxidantes, que ayudan a neutralizar esas reacciones, y ciertos compuestos que colaboran con la resistencia cutánea.

Igual, hay un límite claro: por más que comas “perfecto”, la alimentación no bloquea la radiación como lo hace un filtro solar. Si sos de los que se queman fácil, si sos chico o tenés alguna condición que te vuelve más sensible, la recomendación de base sigue siendo la misma: protegerte por fuera y usar la dieta como apoyo.

Cuáles son los alimentos que protegen del sol

Los alimentos que más se asocian a esta estrategia suelen ser los que aportan carotenoides (pigmentos naturales) y vitaminas con acción antioxidante. Por eso, en el día a día, suman los vegetales de colores intensos: zanahoria, calabaza, batata, remolacha, pimiento y tomate. También aparecen frutas como sandía y papaya, que aportan compuestos presentes en la familia del licopeno.

En la misma línea, sirven las hojas verdes y algunos básicos de heladera: espinaca, acelga, brócoli, maíz y hasta la yema de huevo. Para reforzar, se destacan las vitaminas A (vía betacarotenos), C(presente en cítricos y varias verduras), D (que también se incorpora con pescados grasos y productos como el aceite de hígado de bacalao) y E, que aparece en frutos secos, semillas y aceites vegetales de primera presión.

Otro punto es la grasa “amiga” que ayuda a absorber mejor varios de estos compuestos: el omega 3, presente en pescados azules y frutos secos. Y si querés sumar un plus, algunos alimentos aportan antioxidantes específicos como la astaxantina, asociada a pescados como el salmón y a crustáceos.

Por último, hay minerales que entran en el radar por su rol en la salud de la piel: el zinc aparece en opciones como semillas (sésamo o calabaza), vegetales como espinaca o setas, cereales como trigo y también en alimentos de origen animal como cordero, hígado o mariscos.

Como regla práctica, la mejor “receta” es simple: frutas y verduras de distintos colores todos los días, grasas de buena calidad para acompañarlas y, arriba de todo, el recordatorio de siempre: si vas a estar al sol un rato largo, el protector y la ropa siguen siendo obligatorios.

Dejá tu comentario

Te puede interesar