Con las altas temperaturas típicas del verano, la playa y la pileta se vuelven destinos habituales para refrescarse después de una comida abundante. Sin embargo, desde generaciones circula la recomendación de no meterse al agua inmediatamente después de comer, con la idea de evitar problemas mayores de salud.
Por qué recomiendan no meterse al agua después de comer y cuánto deberías esperar realmente
Es sabido que después de comer no es para nada aconsejable tirarse al agua, ¿pero por qué? Acá te lo explicamos.
-
Por qué deberías evitar vestir de negro en verano y qué prendas te mantienen fresco
-
Pool day: pasar el día en la pileta de un hotel sin alojarse, una tendencia que gana terreno en Buenos Aires
¿Cuánto hay que esperar después de comer para tirarse al agua?
Expertos y organismos de salud señalan que en realidad no hay evidencia científica sólida que vincule directamente el acto de bañarse tras comer con un aumento significativo del riesgo de accidente acuático o la necesidad de una regla rígida de espera. No obstante, existe un fenómeno real que conviene comprender: la hidrocución.
Hidrocución: la razón de la espera
El llamado “corte de digestión” que muchas personas temen no es una interrupción de la digestión como tal, sino un fenómeno conocido médicamente como hidrocución. Este es un shock termodiferencial que se produce cuando el cuerpo, tras haber estado expuesto al calor o realizando actividad física, se sumerge de forma brusca en agua más fría. El cambio repentino de temperatura puede afectar el sistema cardiovascular y respiratorio, provocando mareos, náuseas o incluso pérdida de conciencia en casos extremos.
Aunque la digestión es un proceso que concentra sangre en el aparato digestivo, lo que podría producir cierta sensación de pesadez o malestar si se realiza ejercicio intenso de inmediato, el peligro real no radica en el acto de comer, sino en esta transición brusca de temperatura unido a factores como fatiga, calor corporal elevado o falta de adaptación al agua.
Consejos para evitar accidentes relacionados con la hidrocución
Para reducir el riesgo de hidrocución u otros malestares al entrar al agua después de una comida, los expertos recomiendan no lanzarse de golpe a la piscina o al mar, especialmente si el agua está fría. Es preferible introducirse gradualmente, mojando primero extremidades, cuello y torso para permitir que el cuerpo se adapte de forma paulatina.
También resulta prudente evitar esfuerzos físicos intensos inmediatamente después de comer, moderar la ingesta de comidas muy copiosas antes de meterse al agua y mantener una buena hidratación en días de calor intenso. Si se siente malestar, mareo o sudor frío tras entrar al agua, lo recomendable es salir con calma y descansar en un lugar fresco.
Cuánto tiempo recomiendan esperar después de comer
No existe un tiempo universalmente aceptado que todos deban seguir antes de bañarse tras una comida; en gran medida depende de factores individuales como la edad, la cantidad y tipo de comida ingerida, la temperatura del agua y la actividad que se planea realizar. Según recomendaciones prácticas basadas en expertos, después de una comida ligera puede ser suficiente esperar alrededor de 30 minutos antes de meterse al agua, tiempo en el que el cuerpo ha comenzado a digerir sin causar malestar notable.
Si la comida ha sido más abundante o pesada —con muchos alimentos grasos o proteínas—, lo ideal es considerar una espera más prolongada, de entre una y dos horas, para evitar sensaciones de pesadez y permitir que el organismo regule mejor sus funciones antes de someterse a cambios térmicos bruscos.
- Temas
- verano





Dejá tu comentario