Política

Macrismo exprime interior de Buenos Aires ante el desnivel ultra-K del "patio conurbano"

El candidato a vicepresidente está desde ayer en la ciudad costera y mañana irá a San Juan para recolectar heridos y seguir con la estrategia oficialista de los "puchitos".

Con un raid de 48 horas que inició ayer en Mar del Plata el candidato a vicepresidente del oficialismo, Miguel Pichetto, y que continuará hoy con un acto central en el que estarán Mauricio Macri y la gobernadora, María Eugenia Vidal, Juntos por el Cambio intentará en las dos semanas que quedan de campaña de cara a las PASO exprimir al máximo el viento a favor en el interior del distrito bonaerense para equilibrar el poderío ultra-K en el “patio conurbano”, con secciones profundas donde el cristinismo mantiene una importante ventaja, como por ejemplo, en la imbatible -y muy frágil desde hace décadas- La Matanza.

“Estamos muy fuertes en el interior, pero flojos en el Conurbano. Igual, con Vidal siempre estamos a la expectativa de recuperar y llegar con el último aliento a la victoria. Es la que mejor mide de todos, así que no hay que pensar tanto en lo que nos puede tirar hacia abajo, sino en que ella levanta a cualquiera”, señalaron a este diario desde usinas oficialistas. Sin embargo, los trabajos cualitativos que miró semanas atrás Jaime Durán Barba confirmaron las complicaciones reales que tiene el proyecto de reelección de la gobernadora por el “patio conurbano”.

Tras días de lambeteo y recolección de heridos, Pichetto llegó ayer a Mar del Plata para apuntalar al precandidato a intendente de la ciudad costera y actual diputado nacional del Pro, el experimentado Guillermo Montenegro. Las visitas a distintas fábricas también contaron con la presencia del ministro de Producción, Dante Sica. La relación de ambos, fluida desde hace años, será clave en caso de victoria del macrismo, que en el corto y mediano plazo deberá llevar al Congreso las discusiones de reformas laborales y previsionales.

Una vez consumada la experiencia Mar del Plata, Pichetto volverá a cambiar el chip y mañana estará en San Juan para buscar heridos en la sección de la “lucha de los puchitos” que desvela al macrismo, tanto como el riesgo que existe en la provincia que comanda Vidal, a pesar de ser la candidata que mejor imagen tiene a nivel individual, pero que sufrió un evidente desgaste por las tóxicas operaciones internas y externas para reemplazar a Macri en el ticket presidencial, las cuales desmintió muy tarde.

La “lucha de los puchitos” involucra la suma de dirigentes, legisladores, fotos, abrazos empresarios y sindicales -a veces deriva en tener que tragar algunos sapos- para arañar todos los votos posibles y aprovechar, en el mientras tanto, los errores “técnicos” que regala la fórmula de los Fernández de cara al 11 de agosto próximo. En los últimos días, el barrido de Pichetto fue reforzado en Neuquén y Río Negro por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

“Acá no sobra nada. Seguimos abajo, pero tenemos que llegar a la diferencia más pequeña. Todavía siguen siendo una moneda tirada al aire las PASO. Por la polarización tenemos que llegar con lo mejor a agosto para que en octubre, la moneda caiga de nuestro lado. Más allá de los errores de la principal fórmula opositora, nosotros tenemos que sumar o, al menos, intentarlo. No todo lo que hagamos va a tener un correlato en las urnas, pero le vamos a dar para delante igual”, reflexionó días atrás un histórico buceador profesional del poder -que ayuda al oficialismo- a este diario.

De allí, por caso, la foto de la semana pasada con el senador puntano Adolfo Rodríguez Saá y la imagen del martes último con el zigzagueante gobernador de Neuquén, el opositor a veces friendly Omar Gutiérrez. Mañana será el turno de Pichetto San Juan, asterisco hostil para el macrismo: allí, el mandatario otrora “racional” Sergio Uñac ya abrazó rápido al kirchnerismo más rancio.

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