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Más de 40 modelos de autos importados rebajarán los precios

El Estado destinará $50 millones en subsidios hasta fin de mes. La marca china Chery será la que más fondos reciba por ser la que más vendió en 2018.

A todo ritmo, en el Ministerio de Producción trabajaron ayer para poder cerrar el acuerdo con las marcas de importadas de autos que participarán del plan de descuentos “Juni0km” que lanzó el Gobierno para reactivar las ventas. Esta medida viene a complementar lo ya firmado con las fábricas nacionales, la semana pasada. Ayer se definió con la cámara del sector (CIDOA), el listado de modelos que se sumarán a las bonificaciones de precios, tal como adelantó ámbito.com (ver cuadro). En principio, este plan regirá hasta el 30 de junio, aunque tiene altas probabilidades de extenderse. En total, son más de 40 modelos los que se incorporarán al programa oficial que dispone rebajas de entre $50.000 y $90.000 cómo mínimo. En algunos casos llega a $240.000. La medida es para las ventas al contado o financiadas, pero excluye a los planes de ahorro.

Estos descuentos se realizan mediante un subsidio del Estado de $1.000 millones ($950 para las terminales y $50 millones para importadores). Anoche se estaba definiendo el reparto de estos fondos entre las 13 marcas importadas. Este se hará sobre la base de los patentamientos de 2018 del segmento de autos, sin incluir vehículos comerciales, utilitarios y los afectados por Impuestos Internos.

Si bien los números finales no están definidos, teniendo en cuenta este sistema de reparto, la marca Chery, del Grupo Socma, recibirá unos $20 millones de los $50 millones de subsidios, por ser la que más patentó en 2018 en este segmento de importados. El segundo lugar es para Hyundai, con $7,5 millones. Mientras que la tercera marca que recibirá más subsidios es Kia, con aproximadamente $6,8 millones. El resto se divide en pequeñas proporciones entre las 10 marcas que participan de este convenio.

El acuerdo se firmará hoy para que entre en vigencia antes de fin de semana y aprovechar el repunte de la demanda que se empezó a percibir desde la semana pasada.

La incorporación de los vehículos importados se produjo por el reclamo de este sector al sentirse discriminado por la decisión oficial de centrar la ayuda en las fábricas instaladas en el país, que originalmente iban a recibir la totalidad de los $1.000 millones.

La medida tuvo un fuerte impacto entre los consumidores, ya que en el primer fin de semana pasado, el primero de vigencia del plan, hubo un crecimiento en las consultas. En algunas concesionarias admitían que la demanda se había triplicado, respecto al nivel de consumo que se venía registrando. La decisión oficial se produjo en medio del derrumbe de las ventas que, respecto al año pasado, están cayendo 50%.

Desde el Gobierno, ante las críticas por el costo fiscal que puede tener la medida, explican que los $1.000 millones que se destinan a subsidios tendrán un impacto neutro ya que la recaudación de impuestos aumentará por el aumento de las ventas.

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