Moody’s: “Es posible llegar a finales de 2023 sin necesidad de reestructurar”

Economía

Lo indicó su vicepresidente, Gabriel Torres. Aunque dijo que para eso es fundamental evitar un shock cambiario.

Para la agencia de calificación internacional Moody’s, el riesgo de que en la Argentina haya un default de deuda en pesos tanto del Banco Central como del Tesoro Nacional “es pequeño pero no es cero”, explicó Gabriel Torres, el vice president de Moody’s Investors Service.

Torres señaló, tras el encuentro Moody’s Inside Latam: Argentina 2022, que el único escenario en el cual el Gobierno se vería forzado a aplicar una especie de Plan Bonex como hubo en 1989 para terminar con la masa de pasivos remunerados del Banco Central, sería en el de un shock cambiario.

Básicamente, Torres sostiene que “el riesgo más inmediato” para la Argentina “es la deuda en pesos” que presenta serios problemas para el roll over.

En un informe que difundió la calificadora internacional, señala que “la deuda del Gobierno en moneda local es pequeña, pero los riesgos de refinanciamiento son significativos”. “La deuda en moneda local de Argentina es menos de un tercio de la deuda pública total pendiente”, dice el trabajo, mientras que la que está en poder del sector privado, que representa la porción sujeta al riesgo de refinanciamiento, ”asciende a menos del 10% del PIB”. “Los riesgos de refinanciamiento son altos ya que en un país relativamente pequeño el sector financiero limita las opciones de financiamiento del gobierno y la mayor parte de la deuda en pesos es de corto plazo con casi dos tercios madurando en menos de un año”, advierte el estudio.

La calificadora señala que “el aumento de la deuda del Banco Central compromete la estabilidad monetaria”. Sostiene el reporte privado que “las acciones del Banco Central de la deuda que devenga intereses plantea importantes desafíos macroeconómicos”.

Riesgos

“El gran stock de la deuda del Banco Central amplificará cualquier shock del tipo de cambio, ya que los tenedores de pesos eligen cambiar la composición por monedas de sus carteras, pujando al alza” la cotización del dólar, indica el informe. El mismo agrega que “con la inflación en orden del 100%, un shock cambiario podría llevar a las autoridades a congelar los depósitos en pesos para limitar mayores presiones sobre el tipo de cambio, escenario que no se puede descartar porque políticas similares se han adoptado en el pasado”. Al respecto, Torres comentó que es posible que la entidad que dirige Miguel Pesce “pueda perder el control en caso de un shock”.

El analista de Moody’s consideró, entonces, que “si el gobierno logra evitar el shock es posible que logre llegar a finales del 2023 sin necesidad de reestructurar”.

A la mirada de los mercados, la situación del país no está influida por ningún partido político en particular. Torres recordó que en 2013, luego de las PASO, los mercados comenzaron a anticipar un cambio de signo de gobierno y tomaron posiciones en activos argentinos. “Eso no está ocurriendo ahora”, explicó. Es decir, la desconfianza es generalizada con el país, y no con un determinado tipo de gobierno.

Como una derivación de los problemas del balance del Banco Central, la agencia plantea que “los riesgos sistémicos para el sector financiero están relacionados principalmente con la exposición de los bancos” al riesgo BCRA” pero también porque “ha aumentado la exposición directa a la deuda del gobierno central”. “La exposición de los bancos argentinos a la deuda del gobierno y del BCRA, denominada principalmente en moneda local ha aumentado recientemente y plantea riesgos sistémicos”, insiste Moody’s.

Sin embargo, considera que la deuda del Central “comprende la mayor parte de los activos de los bancos”. De ese modo, sostiene que los perfiles crediticios de la entidades financieras “serán cada vez más susceptibles a los riesgos de refinanciamiento de la deuda del gobierno y a los cambios de las condiciones monetarias” De acuerdo con estimaciones de Moody’s, el 35% de la deuda pública, tanto del Tesoro como del Banco Central, es con el sector privado, del 10,9% en pesos y del 24,1% en dólares. El 44,6% es intra sector público, de los cuales 20,9% en moneda local y el 23,6% en moneda extranjera. En tanto la deuda con organismos alcanza al 20,4%, de los cuales 8,3% es con el FMI y el resto con otros.

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