A favor: un auge de 13 años en economía
-
Artemis 2 dejó atrás la cara oculta de la Luna, recuperó contacto y ya inicia el regreso a la Tierra
-
Estalla la polémica en Alemania por una medida que exige autorización militar a hombres para viajar al exterior
Tony Blair,
fundador del
Nuevo Laborismo,
buscará
este jueves su
tercer mandado
consecutivo.
La economía
es el punto
más fuerte que
puede exhibir
ante los
votantes.
«Gran Bretaña vive su más largo período de crecimiento continuo desde que esta estadística fue creada en 1701», insistió recientemente el ministro de Finanzas, Gordon Brown, que ocupa ese cargo desde el regreso al poder de los laboristas, en 1997 y que ya es señalado como el heredero de Blair.
• Optimismo
Hace pocos días, un grupo de grandes empresarios se pronunció en favor de Tony Blair y su Partido Laborista. Sin embargo, no todos los expertos comparten este optimismo, advirtiendo que el crecimiento del déficit público hará inevitable un fuerte incremento de los impuestos, pese a las promesas electorales.
El Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea advirtieron hace unas semanas que el déficit público británico creció en el ejercicio fiscal 2004-2005, debido a ingresos fiscales menores que los previstos en los últimos cuatro años, y a un incremento de los gastos.
«Gran Bretaña vive a crédito», escribió el semanario «The Economist», que anunció el viernes su respaldo a Blair «a falta de otra alternativa mejor».
Christine Franye, economista del Instituto de Estudios Fiscales, señala que el alza del gasto público se debe al amplio programa de inversiones en los sectores públicos -educación, salud y transporte-impulsado por los laboristas, que derrotaron a los « tories» en 1997 comprometiéndose a mejorar esos servicios.
En el primer mandato laborista, el gasto público aumentó 1,6% por año en promedio, y en el segundo mandato crecieron 4,4% anual, según cifras publicadas por «The Economist».
• Advertencia
«Incluso si los votantes se sienten tranquilos sobre las perspectivas económicas, no deberían», advierte «The Economist» en su último número, que recuerda que el alza del petróleo, a 50 dólares el barril, impactará en el crecimiento económico global.
Los conservadores -el principal partido de oposición, que ha puesto en el centro de su campaña no la economía sino el tema de la inmigración- denuncia esa gestión de las finanzas públicas, afirmando que los laboristas subirán los impuestos y que los británicos deberán pagar durante largos años los desequilibrios de la economía.



Dejá tu comentario