Acuerdo histórico: Corea del Norte cedió ante EE.UU.

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Tras dos décadas de reuniones eternas, fuertes cruces, amenazas inminentes y a sólo cuatro meses del primer ensayo nuclear de Norcorea, las negociaciones multilaterales consiguieron los primerosresultados: lograr que Pyongyang prometa desmantelar su programa atómico a cambio de cincuenta mil toneladas de combustible. El histórico documento prevé que en dos meses el gobiernonorcoreano inicie el desmantelamiento de las instalaciones de Yongbyon y estipula que se reanuden las relaciones diplomáticas entre EE.UU. y el misterioso régimen de Kim Jon-Il. Hasta prometió Washington eliminar a Norcorea de la lista de países que apoyan al terrorismo. Ahora, los ojos seguirán puestos en el gobierno iraní, que continúa invirtiendo en su programa nuclear a pesar de las advertencias.

Pekín (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Corea del Norte acordó ayer ante EE.UU., China, Corea del Sur, Japón y Rusia comenzar en el plazo de 60 días el cierre y posterior desmantelamiento de su programa nuclear, a cambio de miles de toneladas de combustible.

Según el comunicado conjuntoemitido por las seis partes en Pekín, en los próximos dos meses Corea del Norte cerrará sus instalaciones nucleares en Yongbyon (no las únicas, pero sí las que más recelo causaban a EE.UU.) y a cambio recibirá una primera remesa de 50.000 toneladas de petróleo pesado.

En ese mismo período (en el que además proseguirán las conversaciones, a través de cinco grupos de trabajo especializados), Pyongyang volverá a admitir a los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) para que inspeccionen las instalaciones nucleares en el país.

Sumado a ello, el régimen de Kim Jon Il y Washington iniciarán conversaciones para avanzar hacia el restablecimiento de las relaciones bilaterales, paso histórico, ya que el conflicto de Corea (1950-53) terminó con armisticio y sin tratados de paz. También es destacable que en el texto se obligue a EE.UU. a «acabar con la calificación de Corea del Norte como un país que patrocina el terrorismo».

Además, Japón prometió en el documento firmado ayer el inicio de conversaciones bilaterales para la normalización de las relaciones, aunque Tokio sólo las quiere restaurar si Pyongyang resuelve el problema de los ciudadanos niponés secuestrados en las décadas de los años 70 y 80.

  • Primer paso

    El acuerdo alcanzado, tras seis días de negociaciones, es el primer paso práctico en cuatro años de conversaciones, y el primer capítulo de una «hoja de ruta» para llevar a la realidad los acuerdos del 19 de setiembre de 2005.

    En fases posteriores, se exigirá a Corea del Norte que dé toda la información de sus programas nucleares (no sólo el de Yongbyon sino también otros que ya han producido unos 50 kilos de plutonio) y, a cambio, la ayuda aumentará hasta el millón de toneladas anuales de fueloil pesado.

    Esto se continuará discutiendo a partir del 19 de marzo, fecha en la que las seis partes acordaron mantener la sexta ronda de conversaciones, ya divididas en grupos especializados en energía, finanzas, lazos diplomáticos y otros temas.

    El negociador estadounidense, Christopher Hill, dijo estar muy satisfecho por estos pasos iniciales, pero advirtió que aún hay «un largo camino por recorrer». «Seguro que no es el final del proceso, pero es de verdad el principio del final», destacó a los periodistas un Hill esperanzado, quien barajó la posibilidad de que próximamente el negociador norcoreano (Kim Kyegwan) se desplace a Nueva York para proseguir los contactos.

    Las negociaciones habían estado rodeadas de cierto optimismo porque Washington y Pyongyang ya habían sentado las bases en enero en Berlín, aunque surgieron desacuerdos que dilataron el proceso negociador, principalmente en torno a la ayuda energética que pedía Norcorea.

    El consenso alcanzado representa «la mejor oportunidad» y refleja «el compromiso común de los participantes con una península de Corea sin armas nucleares», según el presidente norteamericano, George W. Bush. En la misma línea se pronunció la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, que se mostró «satisfecha», aunque puntualizó que «no es el fin de la historia» sobre el contencioso nuclear con Pyongyang.

    Mientras la comunidad internacional felicitaba a los países que participaron en las negociaciones, algunos expertos, como el catedrático de la Universidad Popular de Pekín Shi Yonhong, manifestaban cautela. «No hay mucha lógica en que Corea del Norte cambie de repente su actitud, por lo que no puedo creer del todo que vaya a abandonar a corto plazo sus armas nucleares», dijo el académico.

    La crisis se inició en octubre de 2002, cuando EE.UU. acusó a Corea del Norte de reanudar su programa nuclear violando acuerdos bilaterales de 1994.
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