Acusan al gobierno de Francia de espiar a Sarkozy
-
Caos en un desfile en EEUU: un conductor atropelló a una multitud durante un desfile dejando al menos 15 heridos
-
Israel asegura haber eliminado a un alto responsable petrolero de Irán en un ataque en Teherán
El expresidente de Francia, Nicolas Sarkozy.
En medio de la ofensiva conservadora, el ministro de Trabajo, Michel Sapin, protagonizó un acto fallido que la oposición conservadora no dejó pasar por alto.
"Vamos a continuar ocupándonos de Sarkozy.... Perdón, los jueces van a continuar ocupándose de Sarkozy", dijo el ministro Sapin en la radio Europe 1.
El martes último, en tanto, Sarkozy sufrió un revés judicial cuando un tribunal desechó su pedido de descartar como prueba unas agendas que le fueron confiscadas como parte de una investigación por presunto abuso de la senilidad de la anciana millonaria dueña de L`Oréal, Liliane Bettencourt.
La agendas, que podrían implicar al expresidente conservador en al menos otras tres investigaciones, podrán seguir utilizándose como prueba en la pesquisa para aclarar si benefició a su amigo Bernard Tapie en el arbitraje privado que falló a favor del empresario y en contra del Estado por la venta de Adidas.
Asimismo, las agendas podrían arrojar luz sobre las supuestas donaciones ilegales para su campaña que el entonces líder libio Muammar Kaddafi pudo haber entregado a Sarkozy, jefe del Estado francés entre 2007 y 2012.
A través de esas escuchas se encontraron indicios de que Sarkozy y su abogado Thierry Herzog podrían haber presionando a un juez de la Camara de Casación para ganarse sus favores e información bajo secreto de sumario relativa al fallo sobre las agendas, a cambio de impulsar su carrera en la magistratura.
La pinchadura del teléfono al expresidente y su letrado generó polémica entre los abogados en Francia, que ven una posible vulneración del derecho a la defensa y trasladaron su malestar al gobierno, pero sobre todo desacredita a Taubira, criticada por los conservadoras por haber impulsado el casamiento igualitario.
Taubira dijo que no pensaba garantizar la impunidad de nadie porque ejerciera una profesión en particular, pero esta tarde fue recibida en el Elíseo por Hollande en momentos en que los medios franceses especulan con cambios en el gabinete de ministros luego de la elección municipal.
Ante el silencio de Hollande, el primer ministro Jean-Marc Ayrault reiteró que "no hay ninguna intromisión de la ministra de Justicia o del Ejecutivo en el desarrollo de las instrucciones judiciales". "Es la garantía que debo dar a los ciudadanos", agregó.
Entretanto, el nombre ficticio utilizado por Sarkozy en su teléfono celular no declarado, Paul Bismuth, rápidamente se viralizó por las redes sociales en forma de numerosas bromas y vídeos.




Dejá tu comentario