El soldado estadounidense que mató e pasado fin de semana a 16 civiles afganos en Kandahar, la mayoría mujeres y niños, estaba bajo estrés y bajo los efectos del alcohol, según informó el "New York Times" citando a un portavoz del gobierno sin especificar.
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Según la fuente, el suboficial habría bebido alcohol durante la noche, a lo que se unía el estrés sufrido en la que era su cuarta operación de combate. También tenía problemas con su mujer, añadió.
"Al final hubo una combinación de estrés, alcohol y problemas domésticos: simplemente explotó", dijo el representante del gobierno. Según sus datos, el supuesto atacante será trasladado en breve a Estados Unidos, posiblemente a Fort Leavenworth en Kansas.
Según medios, fue trasladado ya a una base militar en Kuwait y desde ahí podría partir a Estados Unidos, después de que Kuwait se negara a tenerlo más tiempo en su territorio. El Parlamento de Kabul exigió un proceso público contar el hombre, cuya identidad sigue desconocida. Tampoco se elevó de momento acusación alguna.
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