Irán anunció que está dispuesto a autorizar, bajo ciertas condiciones, una nueva inspección del Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) a la controvertida base militar de Parchin, donde sospecha que técnicos iraníes han realizado simulaciones de detonaciones de armas atómicas.
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En un comunicado emitido en la capital austríaca, la misión permanente de Irán ante el AIEA destaca que los inspectores de la ONU ya estuvieron dos veces en ese lugar en 2005 sin encontrar nada sospechosos.
La instalación, situada al sur de Teherán, es una base militar, lo que implica que acceder a ella es un proceso complicado "que no puede ser concedido de forma repetida", agrega el comunicado. Pero Irán "permitirá el acceso una vez más" si el AIEA se pone de acuerdo con Teherán acerca de las modalidades sobre la resolución de todos los asuntos pendientes de la investigación, concluye la nota.
El AIEA ya envió los pasados meses de enero y febrero sendas misiones de alto rango a la República Islámica, precisamente para esclarecer las dudas sobre la posible naturaleza militar de su programa atómico, visitas que fracasaron, entre otros motivos, por la negativa de Teherán a permitir el acceso a Parchin.
Los inspectores insistieron en su deseo de visitar Parchin, algo que el propio director general del AIEA, Yukiya Amano, calificó en Viena como "prioritario".
Los iraníes rechazaron esta solicitud pero ofrecieron permitir el acceso a otra instalación militar sospechosa, lo que los inspectores declinaron ante la falta de tiempo para preparar esa visita. Al tratarse de instalaciones militares y no nucleares, Irán no está obligado legalmente a conceder acceso a los inspectores.
Amano expresó, al comienzo de una reunión de la Junta de Gobernadores del AIEA, su "seria preocupación" por las posibles dimensiones militares del programa nuclear iraní. "Estamos al tanto de que algo sucede en Parchin, lo que nos hace creer que ir allí lo antes posible es mejor que ir más tarde", aseveró el director general.
Según imágenes de satélite, a las que ha tenido acceso el organismo de la ONU, Irán parece haber instalado en ese lugar una "cámara de explosión" para realizar pruebas para el desarrollo de una bomba nuclear.
Irán asegura que estas alegaciones no son ciertas, aunque tampoco logra convencer a los inspectores de sus intenciones pacíficas y desde hace meses bloquea una visita a ese lugar. Occidente, con Estados Unidos e Israel a la cabeza, temen que bajo el paraguas de un programa nuclear civil, el régimen iraní quiera hacerse con armas atómicas, lo que Teherán niega.
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